Así comienza la buena noticia de Jesucristo, el Hijo de Dios.
PRINCIPIO del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
Ἀρχὴ τοῦ εὐαγγελίου Ἰησοῦ χριστοῦ, υἱοῦ τοῦ θεοῦ.
Archē tou euangeliou Iēsou christou, huiou tou theou.
Quién, qué, por qué, cuándo, dónde y cómo — introducción al libro
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PRINCIPIO del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
Ἀρχὴ τοῦ εὐαγγελίου Ἰησοῦ χριστοῦ, υἱοῦ τοῦ θεοῦ.
Archē tou euangeliou Iēsou christou, huiou tou theou.
Como está escrito en los profetas: “Mira, envío a Mi mensajero delante de Ti; él preparará Tu camino.
Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío á mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti.
Ὡς γέγραπται ἐν τοῖς προφήταις, Ἰδού, ἐγὼ ἀποστέλλω τὸν ἄγγελόν μου πρὸ προσώπου σου, ὃς κατασκευάσει τὴν ὁδόν σου ἔμπροσθέν σου.
Hōs gegraptai en tois prophētais, Idou, egō apostellō ton angelon mou pro prosōpou sou, hos kataskeuasei tēn hodon sou emprosthen sou.
Nota: La lectura bizantina dice «en los profetas». La cita reúne Malaquías 3:1 e Isaías 40:3; otras ediciones griegas nombran a Isaías.
Una voz clama en el desierto: ‘Preparen el camino del Señor; enderecen Sus senderos’”.
Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor; enderezad sus veredas.
Φωνὴ βοῶντος ἐν τῇ ἐρήμῳ, Ἑτοιμάσατε τὴν ὁδὸν κυρίου∙ εὐθείας ποιεῖτε τὰς τρίβους αὐτοῦ.
Phōnē boōntos en tē erēmō, Hetoimasate tēn hodon kyriou; eutheias poieite tas tribous autou.
Juan apareció en el desierto, bautizando y anunciando un bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados.
Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados.
Ἐγένετο Ἰωάννης βαπτίζων ἐν τῇ ἐρήμῳ, καὶ κηρύσσων βάπτισμα μετανοίας εἰς ἄφεσιν ἁμαρτιῶν.
Egeneto Iōannēs baptizōn en tē erēmō, kai kēryssōn baptisma metanoias eis aphesin hamartiōn.
Nota: El texto vincula el bautismo, el arrepentimiento y el perdón. Conservamos esa relación sin añadir aquí una explicación sobre cómo se recibe la salvación.
La gente salía a buscarlo desde toda Judea y desde Jerusalén. Confesaban sus pecados, y él los bautizaba en el río Jordán.
Y salía á él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados por él en el río de Jordán, confesando sus pecados.
Καὶ ἐξεπορεύετο πρὸς αὐτὸν πᾶσα ἡ Ἰουδαία χώρα, καὶ οἱ Ἱεροσολυμῖται, καὶ ἐβαπτίζοντο πάντες ἐν τῷ Ἰορδάνῃ ποταμῷ ὑπ’ αὐτοῦ, ἐξομολογούμενοι τὰς ἁμαρτίας αὐτῶν.
Kai exeporeueto pros auton pasa hē Ioudaia chōra, kai hoi Hierosolymitai, kai ebaptizonto pantes en tō Iordanē potamō hyp’ autou, exomologoumenoi tas hamartias autōn.
Juan vestía ropa de pelo de camello y llevaba un cinturón de cuero. Se alimentaba de langostas y miel silvestre.
Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre.
Ἦν δὲ ὁ Ἰωάννης ἐνδεδυμένος τρίχας καμήλου, καὶ ζώνην δερματίνην περὶ τὴν ὀσφὺν αὐτοῦ, καὶ ἐσθίων ἀκρίδας καὶ μέλι ἄγριον.
Ēn de ho Iōannēs endedymenos trichas kamēlou, kai zōnēn dermatinēn peri tēn osphyn autou, kai esthiōn akridas kai meli agrion.
Este era su mensaje: “Después de mí viene Alguien mucho más poderoso que yo. Ni siquiera soy digno de agacharme para desatar la correa de Sus sandalias.
Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos.
Καὶ ἐκήρυσσεν, λέγων, Ἔρχεται ὁ ἰσχυρότερός μου ὀπίσω μου, οὗ οὐκ εἰμὶ ἱκανὸς κύψας λῦσαι τὸν ἱμάντα τῶν ὑποδημάτων αὐτοῦ.
Kai ekēryssen, legōn, Erchetai ho ischyroteros mou opisō mou, hou ouk eimi hikanos kypsas lysai ton himanta tōn hypodēmatōn autou.
Yo los he bautizado en agua, pero Él los bautizará en el Espíritu Santo”.
Yo á la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con Espíritu Santo.
Ἐγὼ μὲν ἐβάπτισα ὑμᾶς ἐν ὕδατι∙ αὐτὸς δὲ βαπτίσει ὑμᾶς ἐν πνεύματι ἁγίῳ.
Egō men ebaptisa hymas en hydati; autos de baptisei hymas en pneumati hagiō.
Por esos días, Jesús vino de Nazaret de Galilea, y Juan lo bautizó en el Jordán.
Y aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fué bautizado por Juan en el Jordán.
Καὶ ἐγένετο ἐν ἐκείναις ταῖς ἡμέραις, ἦλθεν Ἰησοῦς ἀπὸ Ναζαρὲτ τῆς Γαλιλαίας, καὶ ἐβαπτίσθη ὑπὸ Ἰωάννου εἰς τὸν Ἰορδάνην.
Kai egeneto en ekeinais tais hēmerais, ēlthen Iēsous apo Nazaret tēs Galilaias, kai ebaptisthē hypo Iōannou eis ton Iordanēn.
En cuanto salió del agua, Jesús vio que los cielos se abrían de par en par y que el Espíritu descendía sobre Él como una paloma.
Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él.
Καὶ εὐθέως ἀναβαίνων ἀπὸ τοῦ ὕδατος, εἶδεν σχιζομένους τοὺς οὐρανούς, καὶ τὸ πνεῦμα ὡσεὶ περιστερὰν καταβαῖνον ἐπ’ αὐτόν∙
Kai eutheōs anabainōn apo tou hydatos, eiden schizomenous tous ouranous, kai to pneuma hōsei peristeran katabainon ep’ auton;
Y desde los cielos se oyó una voz: “Tú eres Mi Hijo amado; en Ti Me complazco”.
Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento.
καὶ φωνὴ ἐγένετο ἐκ τῶν οὐρανῶν, Σὺ εἶ ὁ υἱός μου ὁ ἀγαπητός, ἐν ᾧ εὐδόκησα.
kai phōnē egeneto ek tōn ouranōn, Sy ei ho huios mou ho agapētos, en hō eudokēsa.
Enseguida el Espíritu lo impulsó a ir al desierto.
Y luego el Espíritu le impele al desierto.
Καὶ εὐθὺς τὸ πνεῦμα αὐτὸν ἐκβάλλει εἰς τὴν ἔρημον.
Kai euthys to pneuma auton ekballei eis tēn erēmon.
Allí pasó cuarenta días, mientras Satanás lo tentaba. Estaba entre los animales salvajes, y los ángeles lo atendían.
Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.
Καὶ ἦν ἐκεῖ ἐν τῇ ἐρήμῳ ἡμέρας τεσσαράκοντα πειραζόμενος ὑπὸ τοῦ Σατανᾶ, καὶ ἦν μετὰ τῶν θηρίων, καὶ οἱ ἄγγελοι διηκόνουν αὐτῷ.
Kai ēn ekei en tē erēmō hēmeras tessarakonta peirazomenos hypo tou Satana, kai ēn meta tōn thēriōn, kai hoi angeloi diēkonoun autō.
Después de que arrestaron a Juan, Jesús fue a Galilea y anunció la buena noticia del reino de Dios.
Mas después que Juan fué encarcelado, Jesús vino á Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,
Μετὰ δὲ τὸ παραδοθῆναι τὸν Ἰωάννην, ἦλθεν ὁ Ἰησοῦς εἰς τὴν Γαλιλαίαν, κηρύσσων τὸ εὐαγγέλιον τῆς βασιλείας τοῦ θεοῦ,
Meta de to paradothēnai ton Iōannēn, ēlthen ho Iēsous eis tēn Galilaian, kēryssōn to euangelion tēs basileias tou theou,
Decía: “Ha llegado el tiempo señalado, y el reino de Dios está cerca. Arrepiéntanse: cambien de corazón y de rumbo, y crean en la buena noticia”.
Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio.
καὶ λέγων ὅτι Πεπλήρωται ὁ καιρός, καὶ ἤγγικεν ἡ βασιλεία τοῦ θεοῦ∙ μετανοεῖτε, καὶ πιστεύετε ἐν τῷ εὐαγγελίῳ.
kai legōn hoti Peplērōtai ho kairos, kai ēngiken hē basileia tou theou; metanoeite, kai pisteuete en tō euangeliō.
Nota: «Cambien de corazón y de rumbo» desarrolla el sentido de arrepentirse siguiendo el estilo de Mateo; no sustituye el llamado a creer.
Mientras caminaba junto al mar de Galilea, Jesús vio a Simón y a su hermano Andrés echando una red al agua, pues eran pescadores.
Y pasando junto á la mar de Galilea, vió á Simón, y á Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores.
Περιπατῶν δὲ παρὰ τὴν θάλασσαν τῆς Γαλιλαίας εἶδεν Σίμωνα καὶ Ἀνδρέαν τὸν ἀδελφὸν αὐτοῦ τοῦ Σίμωνος βάλλοντας ἀμφίβληστρον ἐν τῇ θαλάσσῃ∙ ἦσαν γὰρ ἁλιεῖς.
Peripatōn de para tēn thalassan tēs Galilaias eiden Simōna kai Andrean ton adelphon autou tou Simōnos ballontas amphiblēstron en tē thalassē; ēsan gar halieis.
Jesús les dijo: “Vengan, síganme. Yo los formaré para que sean pescadores de personas”.
Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.
Καὶ εἶπεν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς, Δεῦτε ὀπίσω μου, καὶ ποιήσω ὑμᾶς γενέσθαι ἁλιεῖς ἀνθρώπων.
Kai eipen autois ho Iēsous, Deute opisō mou, kai poiēsō hymas genesthai halieis anthrōpōn.
Enseguida dejaron sus redes y lo siguieron.
Y luego, dejadas sus redes, le siguieron.
Καὶ εὐθέως ἀφέντες τὰ δίκτυα αὐτῶν, ἠκολούθησαν αὐτῷ.
Kai eutheōs aphentes ta diktya autōn, ēkolouthēsan autō.
Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan. Ellos también estaban en una barca, arreglando las redes.
Y pasando de allí un poco más adelante, vió á Jacobo, hijo de Zebedeo, y á Juan su hermano, también ellos en el navío, que aderezaban las redes.
Καὶ προβὰς ἐκεῖθεν ὀλίγον, εἶδεν Ἰάκωβον τὸν τοῦ Ζεβεδαίου, καὶ Ἰωάννην τὸν ἀδελφὸν αὐτοῦ, καὶ αὐτοὺς ἐν τῷ πλοίῳ καταρτίζοντας τὰ δίκτυα.
Kai probas ekeithen oligon, eiden Iakōbon ton tou Zebedaiou, kai Iōannēn ton adelphon autou, kai autous en tō ploiō katartizontas ta diktya.
Jesús los llamó de inmediato. Dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los trabajadores contratados y se fueron tras Él.
Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él.
Καὶ εὐθέως ἐκάλεσεν αὐτούς∙ καὶ ἀφέντες τὸν πατέρα αὐτῶν Ζεβεδαῖον ἐν τῷ πλοίῳ μετὰ τῶν μισθωτῶν ἀπῆλθον ὀπίσω αὐτοῦ.
Kai eutheōs ekalesen autous; kai aphentes ton patera autōn Zebedaion en tō ploiō meta tōn misthōtōn apēlthon opisō autou.
Llegaron a Capernaúm. En el día de reposo, Jesús entró enseguida en la sinagoga y comenzó a enseñar.
Y entraron en Capernaum; y luego los sábados, entrando en la sinagoga, enseñaba.
Καὶ εἰσπορεύονται εἰς Καπερναούμ∙ καὶ εὐθέως τοῖς σάββασιν εἰσελθὼν εἰς τὴν συναγωγήν, ἐδίδασκεν.
Kai eisporeuontai eis Kapernaoum; kai eutheōs tois sabbasin eiselthōn eis tēn synagōgēn, edidasken.
Su enseñanza dejaba asombrada a la gente, porque les enseñaba con autoridad propia, no como los expertos en la Ley.
Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas.
Καὶ ἐξεπλήσσοντο ἐπὶ τῇ διδαχῇ αὐτοῦ∙ ἦν γὰρ διδάσκων αὐτοὺς ὡς ἐξουσίαν ἔχων, καὶ οὐχ ὡς οἱ γραμματεῖς.
Kai exeplēssonto epi tē didachē autou; ēn gar didaskōn autous hōs exousian echōn, kai ouch hōs hoi grammateis.
En aquella sinagoga había un hombre dominado por un espíritu impuro, que gritó:
Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dió voces,
Καὶ ἦν ἐν τῇ συναγωγῇ αὐτῶν ἄνθρωπος ἐν πνεύματι ἀκαθάρτῳ, καὶ ἀνέκραξεν,
Kai ēn en tē synagōgē autōn anthrōpos en pneumati akathartō, kai anekraxen,
“¡Ah! ¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? ¡Yo sé quién eres: el Santo de Dios!”
Diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido á destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.
λέγων, Ἔα, τί ἡμῖν καὶ σοί, Ἰησοῦ Ναζαρηνέ; Ἦλθες ἀπολέσαι ἡμᾶς; Οἶδά σε τίς εἶ, ὁ ἅγιος τοῦ θεοῦ.
legōn, Ea, ti hēmin kai soi, Iēsou Nazarēne? Ēlthes apolesai hēmas? Oida se tis ei, ho hagios tou theou.
Jesús reprendió al espíritu: “¡Cállate y sal de él!”
Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él.
Καὶ ἐπετίμησεν αὐτῷ ὁ Ἰησοῦς, λέγων, Φιμώθητι, καὶ ἔξελθε ἐξ αὐτοῦ.
Kai epetimēsen autō ho Iēsous, legōn, Phimōthēti, kai exelthe ex autou.
El espíritu impuro sacudió al hombre con fuertes convulsiones, lanzó un grito y salió de él.
Y el espíritu inmundo, haciéndole pedazos, y clamando á gran voz, salió de él.
Καὶ σπαράξαν αὐτὸν τὸ πνεῦμα τὸ ἀκάθαρτον καὶ κράξαν φωνῇ μεγάλῃ, ἐξῆλθεν ἐξ αὐτοῦ.
Kai sparaxan auton to pneuma to akatharton kai kraxan phōnē megalē, exēlthen ex autou.
Todos quedaron asombrados y comenzaron a preguntarse unos a otros: “¿Qué es esto? ¿Qué nueva enseñanza es esta? ¡Con autoridad da órdenes hasta a los espíritus impuros, y ellos lo obedecen!”
Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen?
Καὶ ἐθαμβήθησαν πάντες, ὥστε συζητεῖν πρὸς ἑαυτούς, λέγοντας, Τί ἐστιν τοῦτο; Τίς ἡ διδαχὴ ἡ καινὴ αὕτη, ὅτι κατ’ ἐξουσίαν καὶ τοῖς πνεύμασιν τοῖς ἀκαθάρτοις ἐπιτάσσει, καὶ ὑπακούουσιν αὐτῷ;
Kai ethambēthēsan pantes, hōste syzētein pros heautous, legontas, Ti estin touto? Tis hē didachē hē kainē hautē, hoti kat’ exousian kai tois pneumasin tois akathartois epitassei, kai hypakouousin autō?
La noticia acerca de Jesús se extendió enseguida por toda la región de Galilea.
Y vino luego su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.
Ἐξῆλθεν δὲ ἡ ἀκοὴ αὐτοῦ εὐθὺς εἰς ὅλην τὴν περίχωρον τῆς Γαλιλαίας.
Exēlthen de hē akoē autou euthys eis holēn tēn perichōron tēs Galilaias.
Al salir de la sinagoga, fueron con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés.
Y luego saliendo de la sinagoga, vinieron á casa de Simón y de Andrés, con Jacobo y Juan.
Καὶ εὐθέως ἐκ τῆς συναγωγῆς ἐξελθόντες, ἦλθον εἰς τὴν οἰκίαν Σίμωνος καὶ Ἀνδρέου, μετὰ Ἰακώβου καὶ Ἰωάννου.
Kai eutheōs ek tēs synagōgēs exelthontes, ēlthon eis tēn oikian Simōnos kai Andreou, meta Iakōbou kai Iōannou.
La suegra de Simón estaba acostada con fiebre, y enseguida le hablaron a Jesús de ella.
Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella.
Ἡ δὲ πενθερὰ Σίμωνος κατέκειτο πυρέσσουσα, καὶ εὐθέως λέγουσιν αὐτῷ περὶ αὐτῆς∙
Hē de penthera Simōnos katekeito pyressousa, kai eutheōs legousin autō peri autēs;
Él se acercó, la tomó de la mano y la ayudó a levantarse. Al instante se le quitó la fiebre, y ella comenzó a atenderlos.
Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía.
καὶ προσελθὼν ἤγειρεν αὐτήν, κρατήσας τῆς χειρὸς αὐτῆς∙ καὶ ἀφῆκεν αὐτὴν ὁ πυρετὸς εὐθέως, καὶ διηκόνει αὐτοῖς.
kai proselthōn ēgeiren autēn, kratēsas tēs cheiros autēs; kai aphēken autēn ho pyretos eutheōs, kai diēkonei autois.
Al anochecer, cuando ya se había puesto el sol, le llevaron a todos los enfermos y a las personas dominadas por demonios.
Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traían á él todos los que tenían mal, y endemoniados;
Ὀψίας δὲ γενομένης, ὅτε ἔδυ ὁ ἥλιος, ἔφερον πρὸς αὐτὸν πάντας τοὺς κακῶς ἔχοντας καὶ τοὺς δαιμονιζομένους∙
Opsias de genomenēs, hote edy ho hēlios, epheron pros auton pantas tous kakōs echontas kai tous daimonizomenous;
Todo el pueblo se reunió a la puerta.
Y toda la ciudad se juntó á la puerta.
καὶ ἡ πόλις ὅλη ἐπισυνηγμένη ἦν πρὸς τὴν θύραν.
kai hē polis holē episynēgmenē ēn pros tēn thyran.
Jesús sanó a muchos que sufrían diversas enfermedades y expulsó a muchos demonios. No dejaba hablar a los demonios, porque sabían quién era Él.
Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocían.
Καὶ ἐθεράπευσεν πολλοὺς κακῶς ἔχοντας ποικίλαις νόσοις, καὶ δαιμόνια πολλὰ ἐξέβαλεν, καὶ οὐκ ἤφιεν λαλεῖν τὰ δαιμόνια, ὅτι ᾔδεισαν αὐτόν.
Kai etherapeusen pollous kakōs echontas poikilais nosois, kai daimonia polla exebalen, kai ouk ēphien lalein ta daimonia, hoti ēdeisan auton.
Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario. Allí se puso a orar.
Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba.
Καὶ πρωῒ ἔννυχον λίαν ἀναστὰς ἐξῆλθεν, καὶ ἀπῆλθεν εἰς ἔρημον τόπον, κἀκεῖ προσηύχετο.
Kai prōi ennychon lian anastas exēlthen, kai apēlthen eis erēmon topon, kakei prosēucheto.
Simón y sus compañeros salieron a buscarlo.
Y le siguió Simón, y los que estaban con él;
Καὶ κατεδίωξαν αὐτὸν ὁ Σίμων καὶ οἱ μετ’ αὐτοῦ∙
Kai katediōxan auton ho Simōn kai hoi met’ autou;
Cuando lo encontraron, le dijeron: “Todos te están buscando”.
Y hallándole, le dicen: Todos te buscan.
καὶ εὑρόντες αὐτὸν λέγουσιν αὐτῷ ὅτι Πάντες σε ζητοῦσιν.
kai heurontes auton legousin autō hoti Pantes se zētousin.
Él les respondió: “Vamos a los pueblos cercanos para que también anuncie allí el mensaje. Para eso he salido”.
Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.
Καὶ λέγει αὐτοῖς, Ἄγωμεν εἰς τὰς ἐχομένας κωμοπόλεις, ἵνα καὶ ἐκεῖ κηρύξω∙ εἰς τοῦτο γὰρ ἐξελήλυθα.
Kai legei autois, Agōmen eis tas echomenas kōmopoleis, hina kai ekei kēryxō; eis touto gar exelēlytha.
Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios.
Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.
Καὶ ἦν κηρύσσων ἐν ταῖς συναγωγαῖς αὐτῶν εἰς ὅλην τὴν Γαλιλαίαν, καὶ τὰ δαιμόνια ἐκβάλλων.
Kai ēn kēryssōn en tais synagōgais autōn eis holēn tēn Galilaian, kai ta daimonia ekballōn.
Un hombre que tenía lepra se acercó a Jesús. Se arrodilló y le rogó: “Si Tú quieres, puedes dejarme limpio”.
Y un leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme.
Καὶ ἔρχεται πρὸς αὐτὸν λεπρός, παρακαλῶν αὐτὸν καὶ γονυπετῶν αὐτόν, καὶ λέγων αὐτῷ ὅτι Ἐὰν θέλῃς, δύνασαί με καθαρίσαι.
Kai erchetai pros auton lepros, parakalōn auton kai gonypetōn auton, kai legōn autō hoti Ean thelēs, dynasai me katharisai.
Nota: El término antiguo traducido como «lepra» no equivale necesariamente a un único diagnóstico médico moderno.
Movido por compasión, Jesús extendió la mano y lo tocó. “Quiero”, le dijo. “Queda limpio”.
Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio.
Ὁ δὲ Ἰησοῦς σπλαγχνισθείς, ἐκτείνας τὴν χεῖρα, ἥψατο αὐτοῦ, καὶ λέγει αὐτῷ, Θέλω, καθαρίσθητι.
Ho de Iēsous splanchnistheis, ekteinas tēn cheira, hēpsato autou, kai legei autō, Thelō, katharisthēti.
En cuanto Jesús habló, la lepra desapareció y el hombre quedó limpio.
Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio.
Καὶ εἰπόντος αὐτοῦ εὐθέως ἀπῆλθεν ἀπ’ αὐτοῦ ἡ λέπρα, καὶ ἐκαθαρίσθη.
Kai eipontos autou eutheōs apēlthen ap’ autou hē lepra, kai ekatharisthē.
Jesús le dio una advertencia firme y lo despidió enseguida.
Entonces le apercibió, y despidióle luego,
Καὶ ἐμβριμησάμενος αὐτῷ, εὐθέως ἐξέβαλεν αὐτόν,
Kai embrimēsamenos autō, eutheōs exebalen auton,
Le dijo: “No le cuentes esto a nadie. Ve, preséntate ante el sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés. Eso les servirá de testimonio”.
Y le dice: Mira, no digas á nadie nada; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos.
καὶ λέγει αὐτῷ, Ὅρα μηδενὶ μηδὲν εἴπῃς∙ ἀλλ’ ὕπαγε, σεαυτὸν δεῖξον τῷ ἱερεῖ, καὶ προσένεγκε περὶ τοῦ καθαρισμοῦ σου ἃ προσέταξεν Μωσῆς, εἰς μαρτύριον αὐτοῖς.
kai legei autō, Hora mēdeni mēden eipēs; all’ hypage, seauton deixon tō hierei, kai prosenenke peri tou katharismou sou ha prosetaxen Mōsēs, eis martyrion autois.
Pero el hombre se fue y comenzó a contar lo sucedido por todas partes. La noticia se extendió tanto que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo. Se quedaba afuera, en lugares solitarios, y aun así la gente acudía a Él de todas partes.
Mas él salido, comenzó á publicarlo mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían á él de todas partes.
Ὁ δὲ ἐξελθὼν ἤρξατο κηρύσσειν πολλὰ καὶ διαφημίζειν τὸν λόγον, ὥστε μηκέτι αὐτὸν δύνασθαι φανερῶς εἰς πόλιν εἰσελθεῖν, ἀλλ’ ἔξω ἐν ἐρήμοις τόποις ἦν∙ καὶ ἤρχοντο πρὸς αὐτὸν πανταχόθεν.
Ho de exelthōn ērxato kēryssein polla kai diaphēmizein ton logon, hōste mēketi auton dynasthai phanerōs eis polin eiselthein, all’ exō en erēmois topois ēn; kai ērchonto pros auton pantachothen.