Al pasar, Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento.
Y PASANDO Jesús, vió un hombre ciego desde su nacimiento.
Καὶ παράγων εἶδεν ἄνθρωπον τυφλὸν ἐκ γενετῆς.
Kai paragōn eiden anthrōpon typhlon ek genetēs.
Quién, qué, por qué, cuándo, dónde y cómo — introducción al libro
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Y PASANDO Jesús, vió un hombre ciego desde su nacimiento.
Καὶ παράγων εἶδεν ἄνθρωπον τυφλὸν ἐκ γενετῆς.
Kai paragōn eiden anthrōpon typhlon ek genetēs.
Sus discípulos le preguntaron: “Rabí, ¿quién pecó para que este hombre naciera ciego: él o sus padres?”.
Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?
Καὶ ἠρώτησαν αὐτὸν οἱ μαθηταὶ αὐτοῦ λέγοντες, Ῥαββί, τίς ἥμαρτεν, οὗτος ἢ οἱ γονεῖς αὐτοῦ, ἵνα τυφλὸς γεννηθῇ;
Kai ērōtēsan auton hoi mathētai autou legontes, Rhabbi, tis hēmarten, houtos ē hoi goneis autou, hina typhlos gennēthē?
Jesús respondió: “No fue por el pecado de él ni por el de sus padres, sino para que las obras de Dios se manifestaran en él.
Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.
Ἀπεκρίθη Ἰησοῦς, Οὔτε οὗτος ἥμαρτεν οὔτε οἱ γονεῖς αὐτοῦ∙ ἀλλ’ ἵνα φανερωθῇ τὰ ἔργα τοῦ θεοῦ ἐν αὐτῷ.
Apekrithē Iēsous, Oute houtos hēmarten oute hoi goneis autou; all’ hina phanerōthē ta erga tou theou en autō.
Nota: Jesús rechaza que esta ceguera pueda atribuirse sin más al pecado personal del hombre o de sus padres. No enseña que toda discapacidad sea castigo por un pecado específico.
Mientras es de día, tengo que realizar las obras de Aquel que me envió. Viene la noche, cuando nadie puede trabajar.
Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar.
Ἐμὲ δεῖ ἐργάζεσθαι τὰ ἔργα τοῦ πέμψαντός με ἕως ἡμέρα ἐστίν∙ ἔρχεται νύξ, ὅτε οὐδεὶς δύναται ἐργάζεσθαι.
Eme dei ergazesthai ta erga tou pempsantos me heōs hēmera estin; erchetai nyx, hote oudeis dynatai ergazesthai.
Mientras estoy en el mundo, soy la Luz del mundo”.
Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo.
Ὅταν ἐν τῷ κόσμῳ ὦ, φῶς εἰμι τοῦ κόσμου.
Hotan en tō kosmō ō, phōs eimi tou kosmou.
Dicho esto, escupió en el suelo, hizo barro con la saliva y lo untó sobre los ojos del ciego.
Esto dicho, escupió en tierra, é hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo sobre los ojos del ciego,
Ταῦτα εἰπών, ἔπτυσεν χαμαί, καὶ ἐποίησεν πηλὸν ἐκ τοῦ πτύσματος, καὶ ἐπέχρισεν τὸν πηλὸν ἐπὶ τοὺς ὀφθαλμοὺς τοῦ τυφλοῦ,
Tauta eipōn, eptysen chamai, kai epoiēsen pēlon ek tou ptysmatos, kai epechrisen ton pēlon epi tous ophthalmous tou typhlou,
Le dijo: “Ve a lavarte en el estanque de Siloé”, que significa Enviado. El hombre fue, se lavó y regresó viendo.
Y díjole: Ve, lávate en el estanque de Siloé (que significa, si lo interpretares, Enviado). Y fué entonces, y lavóse, y volvió viendo.
καὶ εἶπεν αὐτῷ, Ὕπαγε νίψαι εἰς τὴν κολυμβήθραν τοῦ Σιλωάμ—ὃ ἑρμηνεύεται, Ἀπεσταλμένος. Ἀπῆλθεν οὖν καὶ ἐνίψατο, καὶ ἦλθεν βλέπων.
kai eipen autō, Hypage nipsai eis tēn kolymbēthran tou Silōam—ho hermēneuetai, Apestalmenos. Apēlthen oun kai enipsato, kai ēlthen blepōn.
Sus vecinos y quienes antes lo habían visto ciego decían: “¿No es este el que se sentaba a pedir limosna?”.
Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?
Οἱ οὖν γείτονες καὶ οἱ θεωροῦντες αὐτὸν τὸ πρότερον ὅτι τυφλὸς ἦν, ἔλεγον, Οὐχ οὗτός ἐστιν ὁ καθήμενος καὶ προσαιτῶν;
Hoi oun geitones kai hoi theōrountes auton to proteron hoti typhlos ēn, elegon, Ouch houtos estin ho kathēmenos kai prosaitōn?
Unos decían: “Sí, es él”. Otros decían: “Se le parece”. Pero él insistía: “Soy yo”.
Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.
Ἄλλοι ἔλεγον ὅτι Οὗτός ἐστιν∙ ἄλλοι δὲ ὅτι Ὅμοιος αὐτῷ ἐστιν. Ἐκεῖνος ἔλεγεν ὅτι Ἐγώ εἰμι.
Alloi elegon hoti Houtos estin; alloi de hoti Homoios autō estin. Ekeinos elegen hoti Egō eimi.
Entonces le preguntaron: “¿Cómo se te abrieron los ojos?”.
Y dijéronle: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?
Ἔλεγον οὖν αὐτῷ, Πῶς ἀνεῴχθησάν σου οἱ ὀφθαλμοί;
Elegon oun autō, Pōs aneōchthēsan sou hoi ophthalmoi?
Respondió: “El Hombre llamado Jesús hizo barro, me lo untó en los ojos y me dijo: ‘Ve al estanque de Siloé y lávate’. Fui, me lavé y pude ver”.
Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista.
Ἀπεκρίθη ἐκεῖνος καὶ εἶπεν, Ἄνθρωπος λεγόμενος Ἰησοῦς πηλὸν ἐποίησεν, καὶ ἐπέχρισέν μου τοὺς ὀφθαλμούς, καὶ εἶπέν μοι, Ὕπαγε εἰς τὴν κολυμβήθραν τοῦ Σιλωάμ, καὶ νίψαι. Ἀπελθὼν δὲ καὶ νιψάμενος, ἀνέβλεψα.
Apekrithē ekeinos kai eipen, Anthrōpos legomenos Iēsous pēlon epoiēsen, kai epechrisen mou tous ophthalmous, kai eipen moi, Hypage eis tēn kolymbēthran tou Silōam, kai nipsai. Apelthōn de kai nipsamenos, aneblepsa.
Le preguntaron: “¿Dónde está Él?”. Contestó: “No sé”.
Entonces le dijeron: ¿Dónde está aquél? El dijo: No sé.
Εἶπον οὖν αὐτῷ, Ποῦ ἐστιν ἐκεῖνος; Λέγει, Οὐκ οἶδα.
Eipon oun autō, Pou estin ekeinos? Legei, Ouk oida.
Llevaron ante los fariseos al hombre que había sido ciego.
Llevaron á los Fariseos al que antes había sido ciego.
Ἄγουσιν αὐτὸν πρὸς τοὺς Φαρισαίους, τόν ποτε τυφλόν.
Agousin auton pros tous Pharisaious, ton pote typhlon.
Era día de reposo cuando Jesús hizo el barro y le abrió los ojos.
Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos.
Ἦν δὲ σάββατον ὅτε τὸν πηλὸν ἐποίησεν ὁ Ἰησοῦς, καὶ ἀνέῳξεν αὐτοῦ τοὺς ὀφθαλμούς.
Ēn de sabbaton hote ton pēlon epoiēsen ho Iēsous, kai aneōxen autou tous ophthalmous.
Los fariseos también le preguntaron cómo había recibido la vista. Él les dijo: “Me puso barro en los ojos, me lavé y ahora veo”.
Y volviéronle á preguntar también los Fariseos de qué manera había recibido la vista. Y él les dijo: Púsome lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.
Πάλιν οὖν ἠρώτων αὐτὸν καὶ οἱ Φαρισαῖοι, πῶς ἀνέβλεψεν. Ὁ δὲ εἶπεν αὐτοῖς, Πηλὸν ἐπέθηκέν μου ἐπὶ τοὺς ὀφθαλμούς, καὶ ἐνιψάμην, καὶ βλέπω.
Palin oun ērōtōn auton kai hoi Pharisaioi, pōs aneblepsen. Ho de eipen autois, Pēlon epethēken mou epi tous ophthalmous, kai enipsamēn, kai blepō.
Algunos fariseos decían: “Ese Hombre no viene de Dios, porque no guarda el día de reposo”. Otros preguntaban: “¿Cómo puede un pecador hacer señales como estas?”. Y estaban divididos.
Entonces unos de los Fariseos decían: Este hombre no es de Dios, que no guarda el sábado. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.
Ἔλεγον οὖν ἐκ τῶν Φαρισαίων τινές, Οὗτος ὁ ἄνθρωπος οὐκ ἔστιν παρὰ τοῦ θεοῦ, ὅτι τὸ σάββατον οὐ τηρεῖ. Ἄλλοι ἔλεγον, Πῶς δύναται ἄνθρωπος ἁμαρτωλὸς τοιαῦτα σημεῖα ποιεῖν; Καὶ σχίσμα ἦν ἐν αὐτοῖς.
Elegon oun ek tōn Pharisaiōn tines, Houtos ho anthrōpos ouk estin para tou theou, hoti to sabbaton ou tērei. Alloi elegon, Pōs dynatai anthrōpos hamartōlos toiauta sēmeia poiein? Kai schisma ēn en autois.
Volvieron a preguntarle al hombre que había sido ciego: “¿Qué dices tú de Él, ya que te abrió los ojos?”. Respondió: “Es un profeta”.
Vuelven á decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.
Λέγουσιν τῷ τυφλῷ πάλιν, Σὺ τί λέγεις περὶ αὐτοῦ, ὅτι ἤνοιξέν σου τοὺς ὀφθαλμούς; Ὁ δὲ εἶπεν ὅτι Προφήτης ἐστίν.
Legousin tō typhlō palin, Sy ti legeis peri autou, hoti ēnoixen sou tous ophthalmous? Ho de eipen hoti Prophētēs estin.
Las autoridades judías no creían que aquel hombre hubiera sido ciego y recibido la vista, hasta que llamaron a sus padres.
Mas los Judíos no creían de él, que había sido ciego, y hubiese recibido la vista, hasta que llamaron á los padres del que había recibido la vista;
Οὐκ ἐπίστευσαν οὖν οἱ Ἰουδαῖοι περὶ αὐτοῦ, ὅτι τυφλὸς ἦν καὶ ἀνέβλεψεν, ἕως ὅτου ἐφώνησαν τοὺς γονεῖς αὐτοῦ τοῦ ἀναβλέψαντος,
Ouk episteusan oun hoi Ioudaioi peri autou, hoti typhlos ēn kai aneblepsen, heōs hotou ephōnēsan tous goneis autou tou anablepsantos,
Les preguntaron: “¿Es este su hijo, el que ustedes dicen que nació ciego? Entonces, ¿cómo es que ahora ve?”.
Y preguntáronles, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?
καὶ ἠρώτησαν αὐτοὺς λέγοντες, Οὗτός ἐστιν ὁ υἱὸς ὑμῶν, ὃν ὑμεῖς λέγετε ὅτι τυφλὸς ἐγεννήθη; Πῶς οὖν ἄρτι βλέπει;
kai ērōtēsan autous legontes, Houtos estin ho huios hymōn, hon hymeis legete hoti typhlos egennēthē? Pōs oun arti blepei?
Sus padres respondieron: “Sabemos que es nuestro hijo y que nació ciego.
Respondiéronles sus padres y dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego:
Ἀπεκρίθησαν δὲ αὐτοῖς οἱ γονεῖς αὐτοῦ καὶ εἶπον, Οἴδαμεν ὅτι οὗτός ἐστιν ὁ υἱὸς ἡμῶν, καὶ ὅτι τυφλὸς ἐγεννήθη∙
Apekrithēsan de autois hoi goneis autou kai eipon, Oidamen hoti houtos estin ho huios hēmōn, kai hoti typhlos egennēthē;
Pero no sabemos cómo ve ahora ni quién le abrió los ojos. Ya es mayor de edad; pregúntenle a él. Puede hablar por sí mismo”.
Mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, nosotros no lo sabemos; él tiene edad, preguntadle á él; él hablará de sí.
πῶς δὲ νῦν βλέπει, οὐκ οἴδαμεν∙ ἢ τίς ἤνοιξεν αὐτοῦ τοὺς ὀφθαλμούς, ἡμεῖς οὐκ οἴδαμεν∙ αὐτὸς ἡλικίαν ἔχει∙ αὐτὸν ἐρωτήσατε, αὐτὸς περὶ ἑαυτοῦ λαλήσει.
pōs de nyn blepei, ouk oidamen; ē tis ēnoixen autou tous ophthalmous, hēmeis ouk oidamen; autos hēlikian echei; auton erōtēsate, autos peri heautou lalēsei.
Sus padres dijeron esto porque tenían miedo de las autoridades judías. Ellas ya habían acordado expulsar de la sinagoga a cualquiera que reconociera a Jesús como el Cristo.
Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los Judíos: porque ya los Judíos habían resuelto que si alguno confesase ser él el Mesías, fuese fuera de la sinagoga.
Ταῦτα εἶπον οἱ γονεῖς αὐτοῦ, ὅτι ἐφοβοῦντο τοὺς Ἰουδαίους∙ ἤδη γὰρ συνετέθειντο οἱ Ἰουδαῖοι, ἵνα ἐάν τις αὐτὸν ὁμολογήσῃ χριστόν, ἀποσυνάγωγος γένηται.
Tauta eipon hoi goneis autou, hoti ephobounto tous Ioudaious; ēdē gar synetetheinto hoi Ioudaioi, hina ean tis auton homologēsē christon, aposynagōgos genētai.
Por eso sus padres dijeron: “Ya es mayor de edad; pregúntenle a él”.
Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle á él.
Διὰ τοῦτο οἱ γονεῖς αὐτοῦ εἶπον ὅτι Ἡλικίαν ἔχει, αὐτὸν ἐρωτήσατε.
Dia touto hoi goneis autou eipon hoti Hēlikian echei, auton erōtēsate.
Llamaron por segunda vez al hombre que había sido ciego y le dijeron: “Da gloria a Dios diciendo la verdad. Nosotros sabemos que ese Hombre es pecador”.
Así que, volvieron á llamar al hombre que había sido ciego, y dijéronle: Da gloria á Dios: nosotros sabemos que este hombre es pecador.
Ἐφώνησαν οὖν ἐκ δευτέρου τὸν ἄνθρωπον ὃς ἦν τυφλός, καὶ εἶπον αὐτῷ, Δὸς δόξαν τῷ θεῷ∙ ἡμεῖς οἴδαμεν ὅτι ὁ ἄνθρωπος οὗτος ἁμαρτωλός ἐστιν.
Ephōnēsan oun ek deuterou ton anthrōpon hos ēn typhlos, kai eipon autō, Dos doxan tō theō; hēmeis oidamen hoti ho anthrōpos houtos hamartōlos estin.
Él respondió: “Si es pecador, no lo sé. Una cosa sí sé: antes era ciego y ahora veo”.
Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.
Ἀπεκρίθη οὖν ἐκεῖνος καὶ εἶπεν, Εἰ ἁμαρτωλός ἐστιν, οὐκ οἶδα∙ ἓν οἶδα, ὅτι τυφλὸς ὤν, ἄρτι βλέπω.
Apekrithē oun ekeinos kai eipen, Ei hamartōlos estin, ouk oida; hen oida, hoti typhlos ōn, arti blepō.
Volvieron a preguntarle: “¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?”.
Y volviéronle á decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?
Εἶπον δὲ αὐτῷ πάλιν, Τί ἐποίησέν σοι; Πῶς ἤνοιξέν σου τοὺς ὀφθαλμούς;
Eipon de autō palin, Ti epoiēsen soi? Pōs ēnoixen sou tous ophthalmous?
Respondió: “Ya se lo dije y no escucharon. ¿Por qué quieren oírlo otra vez? ¿Acaso también ustedes quieren hacerse discípulos Suyos?”.
Respondióles: Ya os lo he dicho, y no habéis atendido: ¿por qué lo queréis otra vez oir? ¿queréis también vosotros haceros sus discípulos?
Ἀπεκρίθη αὐτοῖς, Εἶπον ὑμῖν ἤδη, καὶ οὐκ ἠκούσατε. Τί πάλιν θέλετε ἀκούειν; Μὴ καὶ ὑμεῖς θέλετε αὐτοῦ μαθηταὶ γενέσθαι;
Apekrithē autois, Eipon hymin ēdē, kai ouk ēkousate. Ti palin thelete akouein? Mē kai hymeis thelete autou mathētai genesthai?
Lo insultaron y dijeron: “¡Tú eres discípulo de ese Hombre! Nosotros somos discípulos de Moisés.
Y le ultrajaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros discípulos de Moisés somos.
Ἐλοιδόρησαν αὐτόν, καὶ εἶπον, Σὺ εἶ μαθητὴς ἐκείνου∙ ἡμεῖς δὲ τοῦ Μωσέως ἐσμὲν μαθηταί.
Eloidorēsan auton, kai eipon, Sy ei mathētēs ekeinou; hēmeis de tou Mōseōs esmen mathētai.
Sabemos que Dios le habló a Moisés, pero de este ni siquiera sabemos de dónde viene”.
Nosotros sabemos que á Moisés habló Dios: mas éste no sabemos de dónde es.
Ἡμεῖς οἴδαμεν ὅτι Μωσῇ λελάληκεν ὁ θεός∙ τοῦτον δὲ οὐκ οἴδαμεν πόθεν ἐστίν.
Hēmeis oidamen hoti Mōsē lelalēken ho theos; touton de ouk oidamen pothen estin.
El hombre respondió: “¡Eso es lo sorprendente! Ustedes no saben de dónde viene, ¡y Él me abrió los ojos!
Respondió aquel hombre, y díjoles: Por cierto, maravillosa cosa es ésta, que vosotros no sabéis de dónde sea, y á mí me abrió los ojos.
Ἀπεκρίθη ὁ ἄνθρωπος καὶ εἶπεν αὐτοῖς, Ἐν γὰρ τούτῳ θαυμαστόν ἐστιν, ὅτι ὑμεῖς οὐκ οἴδατε πόθεν ἐστίν, καὶ ἀνέῳξέν μου τοὺς ὀφθαλμούς.
Apekrithē ho anthrōpos kai eipen autois, En gar toutō thaumaston estin, hoti hymeis ouk oidate pothen estin, kai aneōxen mou tous ophthalmous.
Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí escucha a quien lo honra y hace Su voluntad.
Y sabemos que Dios no oye á los pecadores: mas si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, á éste oye.
Οἴδαμεν δὲ ὅτι ἁμαρτωλῶν ὁ θεὸς οὐκ ἀκούει∙ ἀλλ’ ἐάν τις θεοσεβὴς ᾖ, καὶ τὸ θέλημα αὐτοῦ ποιῇ, τούτου ἀκούει.
Oidamen de hoti hamartōlōn ho theos ouk akouei; all’ ean tis theosebēs ē, kai to thelēma autou poiē, toutou akouei.
Nunca se ha oído que alguien le haya abierto los ojos a un ciego de nacimiento.
Desde el siglo no fué oído, que abriese alguno los ojos de uno que nació ciego.
Ἐκ τοῦ αἰῶνος οὐκ ἠκούσθη ὅτι ἤνοιξέν τις ὀφθαλμοὺς τυφλοῦ γεγεννημένου.
Ek tou aiōnos ouk ēkousthē hoti ēnoixen tis ophthalmous typhlou gegennēmenou.
Si este Hombre no viniera de Dios, no podría hacer nada”.
Si éste no fuera de Dios, no pudiera hacer nada.
Εἰ μὴ ἦν οὗτος παρὰ θεοῦ, οὐκ ἠδύνατο ποιεῖν οὐδέν.
Ei mē ēn houtos para theou, ouk ēdynato poiein ouden.
Le respondieron: “¡Tú naciste completamente en pecado, y ahora pretendes enseñarnos!”. Y lo echaron fuera.
Respondieron, y dijéronle: En pecados eres nacido todo, ¿y tú nos enseñas? Y echáronle fuera.
Ἀπεκρίθησαν καὶ εἶπον αὐτῷ, Ἐν ἁμαρτίαις σὺ ἐγεννήθης ὅλος, καὶ σὺ διδάσκεις ἡμᾶς; Καὶ ἐξέβαλον αὐτὸν ἔξω.
Apekrithēsan kai eipon autō, En hamartiais sy egennēthēs holos, kai sy didaskeis hēmas? Kai exebalon auton exō.
Jesús oyó que lo habían echado fuera. Lo encontró y le preguntó: “¿Crees tú en el Hijo de Dios?”.
Oyó Jesús que le habían echado fuera; y hallándole, díjole: ¿Crees tú en el Hijo de Dios?
Ἤκουσεν ὁ Ἰησοῦς ὅτι ἐξέβαλον αὐτὸν ἔξω∙ καὶ εὑρὼν αὐτόν, εἶπεν αὐτῷ, Σὺ πιστεύεις εἰς τὸν υἱὸν τοῦ θεοῦ;
Ēkousen ho Iēsous hoti exebalon auton exō; kai heurōn auton, eipen autō, Sy pisteueis eis ton huion tou theou?
Nota: El Hijo de Dios sigue nuestra lectura bizantina. Otras ediciones griegas dicen el Hijo del Hombre. El relato culmina en la fe y la adoración dirigidas a Jesús.
Él respondió: “Señor, ¿quién es, para que crea en Él?”.
Respondió él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?
Ἀπεκρίθη ἐκεῖνος καὶ εἶπεν, Καὶ τίς ἐστιν, κύριε, ἵνα πιστεύσω εἰς αὐτόν;
Apekrithē ekeinos kai eipen, Kai tis estin, kyrie, hina pisteusō eis auton?
Jesús le dijo: “Ya lo has visto. Es quien está hablando contigo”.
Y díjole Jesús: Y le has visto, y el que habla contigo, él es.
Εἶπεν δὲ αὐτῷ ὁ Ἰησοῦς, Καὶ ἑώρακας αὐτόν, καὶ ὁ λαλῶν μετὰ σοῦ ἐκεῖνός ἐστιν.
Eipen de autō ho Iēsous, Kai heōrakas auton, kai ho lalōn meta sou ekeinos estin.
El hombre dijo: “¡Creo, Señor!”. Y se postró para adorarlo.
Y él dice: Creo, Señor; y adoróle.
Ὁ δὲ ἔφη, Πιστεύω, κύριε∙ καὶ προσεκύνησεν αὐτῷ.
Ho de ephē, Pisteuō, kyrie; kai prosekynēsen autō.
Jesús dijo: “He venido a este mundo para juicio: para que los que no ven puedan ver, y los que ven queden ciegos”.
Y dijo Jesús: Yo, para juicio he venido á este mundo: para que los que no ven, vean; y los que ven, sean cegados.
Καὶ εἶπεν ὁ Ἰησοῦς, Εἰς κρίμα ἐγὼ εἰς τὸν κόσμον τοῦτον ἦλθον, ἵνα οἱ μὴ βλέποντες βλέπωσιν, καὶ οἱ βλέποντες τυφλοὶ γένωνται.
Kai eipen ho Iēsous, Eis krima egō eis ton kosmon touton ēlthon, hina hoi mē blepontes blepōsin, kai hoi blepontes typhloi genōntai.
Algunos fariseos que estaban con Él oyeron esto y preguntaron: “¿Acaso también nosotros somos ciegos?”.
Y ciertos de los Fariseos que estaban con él oyeron esto, y dijéronle: ¿Somos nosotros también ciegos?
Καὶ ἤκουσαν ἐκ τῶν Φαρισαίων ταῦτα οἱ ὄντες μετ’ αὐτοῦ, καὶ εἶπον αὐτῷ, Μὴ καὶ ἡμεῖς τυφλοί ἐσμεν;
Kai ēkousan ek tōn Pharisaiōn tauta hoi ontes met’ autou, kai eipon autō, Mē kai hēmeis typhloi esmen?
Jesús les respondió: “Si fueran ciegos, no tendrían pecado. Pero ahora dicen: ‘Vemos’. Por eso su pecado permanece”.
Díjoles Jesús: Si fuerais ciegos, no tuvierais pecado: mas ahora porque decís, Vemos, por tanto vuestro pecado permanece.
Εἶπεν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς, Εἰ τυφλοὶ ἦτε, οὐκ ἂν εἴχετε ἁμαρτίαν∙ νῦν δὲ λέγετε ὅτι Βλέπομεν∙ ἡ οὖν ἁμαρτία ὑμῶν μένει.
Eipen autois ho Iēsous, Ei typhloi ēte, ouk an eichete hamartian; nyn de legete hoti Blepomen; hē oun hamartia hymōn menei.