Jesús, por Su parte, fue al monte de los Olivos.
Y JESÚS se fué al monte de las Olivas.
Ἰησοῦς δὲ ἐπορεύθη εἰς τὸ ὄρος τῶν Ἐλαιῶν.
Iēsous de eporeuthē eis to oros tōn Elaiōn.
Quién, qué, por qué, cuándo, dónde y cómo — introducción al libro
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Y JESÚS se fué al monte de las Olivas.
Ἰησοῦς δὲ ἐπορεύθη εἰς τὸ ὄρος τῶν Ἐλαιῶν.
Iēsous de eporeuthē eis to oros tōn Elaiōn.
Al amanecer volvió al templo. Toda la gente acudía, y Él se sentó a enseñarles.
Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á él: y sentado él, los enseñaba.
Ὄρθρου δὲ πάλιν παρεγένετο εἰς τὸ ἱερόν, καὶ πᾶς ὁ λαὸς ἤρχετο∙ καὶ καθίσας ἐδίδασκεν αὐτούς.
Orthrou de palin paregeneto eis to hieron, kai pas ho laos ērcheto; kai kathisas edidasken autous.
Los maestros de la Ley y los fariseos le llevaron a una mujer sorprendida en adulterio y la pusieron en medio de todos.
Entonces los escribas y los Fariseos le traen una mujer tomada en adulterio; y poniéndola en medio,
Ἄγουσιν δὲ οἱ γραμματεῖς καὶ οἱ Φαρισαῖοι πρὸς αὐτὸν γυναῖκα ἐν μοιχείᾳ καταληφθεῖσαν∙ καὶ στήσαντες αὐτὴν ἐν μέσῳ,
Agousin de hoi grammateis kai hoi Pharisaioi pros auton gynaika en moicheia katalēphtheisan; kai stēsantes autēn en mesō,
Para ponerlo a prueba, le dijeron: “Maestro, esta mujer fue sorprendida en pleno adulterio.
Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, adulterando;
λέγουσιν αὐτῷ, πειράζοντες, Διδάσκαλε, αὕτη ἡ γυνὴ κατελήφθη ἐπ’ αὐτοφόρῳ μοιχευομένη.
legousin autō, peirazontes, Didaskale, hautē hē gynē katelēphthē ep’ autophorō moicheuomenē.
En la Ley, Moisés nos mandó apedrear a mujeres como esta. ¿Tú qué dices?”.
Y en la ley Moisés nos mandó apedrear á las tales: tú pues, ¿qué dices?
Ἐν δὲ τῷ νόμῳ Μωσῆς ἡμῖν ἐνετείλατο τὰς τοιαύτας λιθοβολεῖσθαι∙ σὺ οὖν τί λέγεις;
En de tō nomō Mōsēs hēmin eneteilato tas toiautas lithoboleisthai; sy oun ti legeis?
Decían esto para tenderle una trampa y tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y escribía con el dedo en el suelo, sin hacerles caso.
Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Empero Jesús, inclinado hacia abajo, escribía en tierra con el dedo.
Τοῦτο δὲ ἔλεγον πειράζοντες αὐτόν, ἵνα ἔχωσιν κατηγορεῖν αὐτοῦ. Ὁ δὲ Ἰησοῦς κάτω κύψας, τῷ δακτύλῳ ἔγραφεν εἰς τὴν γῆν, μὴ προσποιούμενος.
Touto de elegon peirazontes auton, hina echōsin katēgorein autou. Ho de Iēsous katō kypsas, tō daktylō egraphen eis tēn gēn, mē prospoioumenos.
Nota: El texto no dice qué escribió Jesús. La frase sin hacerles caso representa mē prospoioumenos en nuestra lectura; no se inventa el contenido de lo escrito.
Como seguían preguntándole, se incorporó y les dijo: “El que de ustedes esté sin pecado, que le tire la primera piedra”.
Y como perseverasen preguntándole, enderezóse, y díjoles: El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero.
Ὡς δὲ ἐπέμενον ἐρωτῶντες αὐτόν, ἀνακύψας εἶπεν πρὸς αὐτούς, Ὁ ἀναμάρτητος ὑμῶν, πρῶτον ἐπ’ αὐτὴν τὸν λίθον βαλέτω.
Hōs de epemenon erōtōntes auton, anakypsas eipen pros autous, Ho anamartētos hymōn, prōton ep’ autēn ton lithon baletō.
Y, volviendo a inclinarse, siguió escribiendo en el suelo.
Y volviéndose á inclinar hacia abajo, escribía en tierra.
Καὶ πάλιν κάτω κύψας ἔγραφεν εἰς τὴν γῆν.
Kai palin katō kypsas egraphen eis tēn gēn.
Al oírlo, acusados por su propia conciencia, fueron saliendo uno por uno, comenzando por los mayores. Jesús quedó solo con la mujer, que seguía allí en medio.
Oyendo, pues, ellos, redargüidos de la conciencia, salíanse uno á uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros: y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.
Οἱ δέ, ἀκούσαντες, καὶ ὑπὸ τῆς συνειδήσεως ἐλεγχόμενοι, ἐξήρχοντο εἷς καθ’ εἷς, ἀρξάμενοι ἀπὸ τῶν πρεσβυτέρων∙ καὶ κατελείφθη μόνος ὁ Ἰησοῦς, καὶ ἡ γυνὴ ἐν μέσῳ οὖσα.
Hoi de, akousantes, kai hypo tēs syneidēseōs elenchomenoi, exērchonto heis kath’ heis, arxamenoi apo tōn presbyterōn; kai kateleiphthē monos ho Iēsous, kai hē gynē en mesō ousa.
Jesús se incorporó y, al no ver a nadie más que a la mujer, le preguntó: “¿Dónde están tus acusadores? ¿Nadie te condenó?”.
Y enderezándose Jesús, y no viendo á nadie más que á la mujer, díjole: ¿Mujer, dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado?
Ἀνακύψας δὲ ὁ Ἰησοῦς, καὶ μηδένα θεασάμενος πλὴν τῆς γυναικός, εἶπεν αὐτῇ, Ποῦ εἰσιν ἐκεῖνοι οἱ κατήγοροί σου; Οὐδείς σε κατέκρινεν;
Anakypsas de ho Iēsous, kai mēdena theasamenos plēn tēs gynaikos, eipen autē, Pou eisin ekeinoi hoi katēgoroi sou? Oudeis se katekrinen?
Ella respondió: “Nadie, Señor”. Jesús le dijo: “Yo tampoco te condeno. Vete, y de ahora en adelante deja de pecar”.
Y ella dijo: Señor, ninguno. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno: vete, y no peques más.
Ἡ δὲ εἶπεν, Οὐδείς, κύριε. Εἶπεν δὲ ὁ Ἰησοῦς, Οὐδὲ ἐγώ σε κρίνω∙ πορεύου καὶ μηκέτι ἁμάρτανε.
Hē de eipen, Oudeis, kyrie. Eipen de ho Iēsous, Oude egō se krinō; poreuou kai mēketi hamartane.
Jesús volvió a hablarles: “Yo soy la Luz del mundo. Quien me sigue no andará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida”.
Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.
Πάλιν οὖν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς ἐλάλησεν λέγων, Ἐγώ εἰμι τὸ φῶς τοῦ κόσμου∙ ὁ ἀκολουθῶν ἐμοὶ οὐ μὴ περιπατήσῃ ἐν τῇ σκοτίᾳ, ἀλλ’ ἕξει τὸ φῶς τῆς ζωῆς.
Palin oun autois ho Iēsous elalēsen legōn, Egō eimi to phōs tou kosmou; ho akolouthōn emoi ou mē peripatēsē en tē skotia, all’ hexei to phōs tēs zōēs.
Los fariseos le dijeron: “Tú das testimonio de Ti mismo; Tu testimonio no es válido”.
Entonces los Fariseos le dijeron: Tú de ti mismo das testimonio: tu testimonio no es verdadero.
Εἶπον οὖν αὐτῷ οἱ Φαρισαῖοι, Σὺ περὶ σεαυτοῦ μαρτυρεῖς∙ ἡ μαρτυρία σου οὐκ ἔστιν ἀληθής.
Eipon oun autō hoi Pharisaioi, Sy peri seautou martyreis; hē martyria sou ouk estin alēthēs.
Jesús respondió: “Aunque Yo dé testimonio de Mí mismo, Mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde vine y adónde voy. Ustedes no saben de dónde vengo ni adónde voy.
Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy.
Ἀπεκρίθη Ἰησοῦς καὶ εἶπεν αὐτοῖς, Κἂν ἐγὼ μαρτυρῶ περὶ ἐμαυτοῦ, ἀληθής ἐστιν ἡ μαρτυρία μου∙ ὅτι οἶδα πόθεν ἦλθον, καὶ ποῦ ὑπάγω∙ ὑμεῖς δὲ οὐκ οἴδατε πόθεν ἔρχομαι, καὶ ποῦ ὑπάγω.
Apekrithē Iēsous kai eipen autois, Kan egō martyrō peri emautou, alēthēs estin hē martyria mou; hoti oida pothen ēlthon, kai pou hypagō; hymeis de ouk oidate pothen erchomai, kai pou hypagō.
Ustedes juzgan con criterios humanos; Yo no juzgo a nadie.
Vosotros según la carne juzgáis; mas yo no juzgo á nadie.
Ὑμεῖς κατὰ τὴν σάρκα κρίνετε∙ ἐγὼ οὐ κρίνω οὐδένα.
Hymeis kata tēn sarka krinete; egō ou krinō oudena.
Pero aun si juzgo, Mi juicio es verdadero, porque no estoy solo: estamos Yo y el Padre que me envió.
Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre.
Καὶ ἐὰν κρίνω δὲ ἐγώ, ἡ κρίσις ἡ ἐμὴ ἀληθής ἐστιν∙ ὅτι μόνος οὐκ εἰμί, ἀλλ’ ἐγὼ καὶ ὁ πέμψας με πατήρ.
Kai ean krinō de egō, hē krisis hē emē alēthēs estin; hoti monos ouk eimi, all’ egō kai ho pempsas me patēr.
En la Ley de ustedes está escrito que el testimonio de dos personas es válido.
Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.
Καὶ ἐν τῷ νόμῳ δὲ τῷ ὑμετέρῳ γέγραπται ὅτι δύο ἀνθρώπων ἡ μαρτυρία ἀληθής ἐστιν.
Kai en tō nomō de tō hymeterō gegraptai hoti dyo anthrōpōn hē martyria alēthēs estin.
Yo doy testimonio de Mí mismo, y el Padre que me envió también da testimonio de Mí”.
Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre.
Ἐγώ εἰμι ὁ μαρτυρῶν περὶ ἐμαυτοῦ, καὶ μαρτυρεῖ περὶ ἐμοῦ ὁ πέμψας με πατήρ.
Egō eimi ho martyrōn peri emautou, kai martyrei peri emou ho pempsas me patēr.
Le preguntaron: “¿Dónde está Tu Padre?”. Jesús respondió: “No me conocen a Mí ni a Mi Padre. Si me conocieran a Mí, también conocerían a Mi Padre”.
Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí me conocéis, ni á mi Padre; si á mí me conocieseis, á mi Padre también conocierais.
Ἔλεγον οὖν αὐτῷ, Ποῦ ἐστιν ὁ πατήρ σου; Ἀπεκρίθη Ἰησοῦς, Οὔτε ἐμὲ οἴδατε, οὔτε τὸν πατέρα μου∙ εἰ ἐμὲ ᾔδειτε, καὶ τὸν πατέρα μου ᾔδειτε ἄν.
Elegon oun autō, Pou estin ho patēr sou? Apekrithē Iēsous, Oute eme oidate, oute ton patera mou; ei eme ēdeite, kai ton patera mou ēdeite an.
Jesús dijo estas palabras mientras enseñaba en el templo, junto al lugar de las ofrendas. Nadie lo arrestó, porque Su hora todavía no había llegado.
Estas palabras habló Jesús en el lugar de las limosnas, enseñando en el templo: y nadie le prendió; porque aun no había venido su hora.
Ταῦτα τὰ ῥήματα ἐλάλησεν ὁ Ἰησοῦς ἐν τῷ γαζοφυλακίῳ, διδάσκων ἐν τῷ ἱερῷ∙ καὶ οὐδεὶς ἐπίασεν αὐτόν, ὅτι οὔπω ἐληλύθει ἡ ὥρα αὐτοῦ.
Tauta ta rhēmata elalēsen ho Iēsous en tō gazophylakiō, didaskōn en tō hierō; kai oudeis epiasen auton, hoti oupō elēlythei hē hōra autou.
Jesús volvió a decirles: “Yo me voy. Ustedes me buscarán, pero morirán en su pecado. Adonde Yo voy, ustedes no pueden venir”.
Y díjoles otra vez Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, mas en vuestro pecado moriréis: á donde yo voy, vosotros no podéis venir.
Εἶπεν οὖν πάλιν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς, Ἐγὼ ὑπάγω, καὶ ζητήσετέ με, καὶ ἐν τῇ ἁμαρτίᾳ ὑμῶν ἀποθανεῖσθε∙ ὅπου ἐγὼ ὑπάγω, ὑμεῖς οὐ δύνασθε ἐλθεῖν.
Eipen oun palin autois ho Iēsous, Egō hypagō, kai zētēsete me, kai en tē hamartia hymōn apothaneisthe; hopou egō hypagō, hymeis ou dynasthe elthein.
Los judíos decían: “¿Será que va a quitarse la vida, y por eso dice: ‘Adonde Yo voy, ustedes no pueden venir’?”.
Decían entonces los Judíos: ¿Hase de matar á sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir?
Ἔλεγον οὖν οἱ Ἰουδαῖοι, Μήτι ἀποκτενεῖ ἑαυτόν, ὅτι λέγει, Ὅπου ἐγὼ ὑπάγω, ὑμεῖς οὐ δύνασθε ἐλθεῖν;
Elegon oun hoi Ioudaioi, Mēti apoktenei heauton, hoti legei, Hopou egō hypagō, hymeis ou dynasthe elthein?
Él les dijo: “Ustedes son de abajo; Yo soy de arriba. Ustedes pertenecen a este mundo; Yo no pertenezco a este mundo.
Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
Καὶ εἶπεν αὐτοῖς, Ὑμεῖς ἐκ τῶν κάτω ἐστέ, ἐγὼ ἐκ τῶν ἄνω εἰμί∙ ὑμεῖς ἐκ τοῦ κόσμου τούτου ἐστέ, ἐγὼ οὐκ εἰμὶ ἐκ τοῦ κόσμου τούτου.
Kai eipen autois, Hymeis ek tōn katō este, egō ek tōn anō eimi; hymeis ek tou kosmou toutou este, egō ouk eimi ek tou kosmou toutou.
Por eso les dije que morirán en sus pecados. Si no creen que Yo soy, morirán en sus pecados”.
Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.
Εἶπον οὖν ὑμῖν ὅτι ἀποθανεῖσθε ἐν ταῖς ἁμαρτίαις ὑμῶν∙ ἐὰν γὰρ μὴ πιστεύσητε ὅτι ἐγώ εἰμι, ἀποθανεῖσθε ἐν ταῖς ἁμαρτίαις ὑμῶν.
Eipon oun hymin hoti apothaneisthe en tais hamartiais hymōn; ean gar mē pisteusēte hoti egō eimi, apothaneisthe en tais hamartiais hymōn.
Entonces le preguntaron: “¿Quién eres Tú?”. Jesús respondió: “Lo que les he venido diciendo desde el principio.
Y decíanle: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: El que al principio también os he dicho.
Ἔλεγον οὖν αὐτῷ, Σὺ τίς εἶ; Καὶ εἶπεν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς, Τὴν ἀρχὴν ὅ τι καὶ λαλῶ ὑμῖν.
Elegon oun autō, Sy tis ei? Kai eipen autois ho Iēsous, Tēn archēn ho ti kai lalō hymin.
Tengo mucho que decir y juzgar acerca de ustedes. Pero Aquel que me envió es veraz, y Yo le digo al mundo lo que he oído de Él”.
Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros: mas el que me envió, es verdadero: y yo, lo que he oído de él, esto hablo en el mundo.
Πολλὰ ἔχω περὶ ὑμῶν λαλεῖν καὶ κρίνειν∙ ἀλλ’ ὁ πέμψας με ἀληθής ἐστιν, κἀγὼ ἃ ἤκουσα παρ’ αὐτοῦ, ταῦτα λέγω εἰς τὸν κόσμον.
Polla echō peri hymōn lalein kai krinein; all’ ho pempsas me alēthēs estin, kagō ha ēkousa par’ autou, tauta legō eis ton kosmon.
No entendieron que les hablaba del Padre.
Mas no entendieron que él les hablaba del Padre.
Οὐκ ἔγνωσαν ὅτι τὸν πατέρα αὐτοῖς ἔλεγεν.
Ouk egnōsan hoti ton patera autois elegen.
Jesús añadió: “Cuando levanten al Hijo del Hombre, entonces sabrán que Yo soy y que no hago nada por Mi propia cuenta. Hablo tal como Mi Padre me enseñó.
Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo.
Εἶπεν οὖν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς, Ὅταν ὑψώσητε τὸν υἱὸν τοῦ ἀνθρώπου, τότε γνώσεσθε ὅτι ἐγώ εἰμι, καὶ ἀπ’ ἐμαυτοῦ ποιῶ οὐδέν, ἀλλὰ καθὼς ἐδίδαξέν με ὁ πατήρ μου, ταῦτα λαλῶ∙
Eipen oun autois ho Iēsous, Hotan hypsōsēte ton huion tou anthrōpou, tote gnōsesthe hoti egō eimi, kai ap’ emautou poiō ouden, alla kathōs edidaxen me ho patēr mou, tauta lalō;
Aquel que me envió está conmigo. El Padre no me ha dejado solo, porque siempre hago lo que le agrada”.
Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que á él agrada, hago siempre.
καὶ ὁ πέμψας με μετ’ ἐμοῦ ἐστιν∙ οὐκ ἀφῆκέν με μόνον ὁ πατήρ, ὅτι ἐγὼ τὰ ἀρεστὰ αὐτῷ ποιῶ πάντοτε.
kai ho pempsas me met’ emou estin; ouk aphēken me monon ho patēr, hoti egō ta aresta autō poiō pantote.
Mientras decía estas cosas, muchos creyeron en Él.
Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.
Ταῦτα αὐτοῦ λαλοῦντος πολλοὶ ἐπίστευσαν εἰς αὐτόν.
Tauta autou lalountos polloi episteusan eis auton.
Entonces Jesús les dijo a los judíos que habían creído en Él: “Si permanecen en Mi palabra, son verdaderamente Mis discípulos.
Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
Ἔλεγεν οὖν ὁ Ἰησοῦς πρὸς τοὺς πεπιστευκότας αὐτῷ Ἰουδαίους, Ἐὰν ὑμεῖς μείνητε ἐν τῷ λόγῳ τῷ ἐμῷ, ἀληθῶς μαθηταί μου ἐστέ∙
Elegen oun ho Iēsous pros tous pepisteukotas autō Ioudaious, Ean hymeis meinēte en tō logō tō emō, alēthōs mathētai mou este;
Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”.
Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará.
καὶ γνώσεσθε τὴν ἀλήθειαν, καὶ ἡ ἀλήθεια ἐλευθερώσει ὑμᾶς.
kai gnōsesthe tēn alētheian, kai hē alētheia eleutherōsei hymas.
Ellos respondieron: “Somos descendientes de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices que seremos libres?”.
Y respondiéronle: Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á nadie: ¿cómo dices tú: Seréis libres?
Ἀπεκρίθησαν αὐτῷ, Σπέρμα Ἀβραάμ ἐσμεν, καὶ οὐδενὶ δεδουλεύκαμεν πώποτε∙ πῶς σὺ λέγεις ὅτι Ἐλεύθεροι γενήσεσθε;
Apekrithēsan autō, Sperma Abraam esmen, kai oudeni dedouleukamen pōpote; pōs sy legeis hoti Eleutheroi genēsesthe?
Jesús respondió: “Les aseguro que es verdad: todo el que practica el pecado es esclavo del pecado.
Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado.
Ἀπεκρίθη αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς, Ἀμὴν ἀμὴν λέγω ὑμῖν ὅτι πᾶς ὁ ποιῶν τὴν ἁμαρτίαν δοῦλός ἐστιν τῆς ἁμαρτίας.
Apekrithē autois ho Iēsous, Amēn amēn legō hymin hoti pas ho poiōn tēn hamartian doulos estin tēs hamartias.
El esclavo no permanece en la casa para siempre; el Hijo sí permanece para siempre.
Y el siervo no queda en casa para siempre: el hijo queda para siempre.
Ὁ δὲ δοῦλος οὐ μένει ἐν τῇ οἰκίᾳ εἰς τὸν αἰῶνα∙ ὁ υἱὸς μένει εἰς τὸν αἰῶνα.
Ho de doulos ou menei en tē oikia eis ton aiōna; ho huios menei eis ton aiōna.
Por eso, si el Hijo los hace libres, serán libres de verdad.
Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.
Ἐὰν οὖν ὁ υἱὸς ὑμᾶς ἐλευθερώσῃ, ὄντως ἐλεύθεροι ἔσεσθε.
Ean oun ho huios hymas eleutherōsē, ontōs eleutheroi esesthe.
Sé que son descendientes de Abraham. Sin embargo, buscan matarme, porque Mi palabra no encuentra lugar en ustedes.
Sé que sois simiente de Abraham, mas procuráis matarme, porque mi palabra no cabe en vosotros.
Οἶδα ὅτι σπέρμα Ἀβραάμ ἐστε∙ ἀλλὰ ζητεῖτέ με ἀποκτεῖναι, ὅτι ὁ λόγος ὁ ἐμὸς οὐ χωρεῖ ἐν ὑμῖν.
Oida hoti sperma Abraam este; alla zēteite me apokteinai, hoti ho logos ho emos ou chōrei en hymin.
Yo hablo de lo que he visto junto a Mi Padre; ustedes hacen lo que han visto junto a su padre”.
Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.
Ἐγὼ ὃ ἑώρακα παρὰ τῷ πατρί μου, λαλῶ∙ καὶ ὑμεῖς οὖν ὃ ἑωράκατε παρὰ τῷ πατρὶ ὑμῶν, ποιεῖτε.
Egō ho heōraka para tō patri mou, lalō; kai hymeis oun ho heōrakate para tō patri hymōn, poieite.
Le respondieron: “Nuestro padre es Abraham”. Jesús les dijo: “Si fueran hijos de Abraham, harían lo que Abraham hizo.
Respondieron y dijéronle: Nuestro padre es Abraham. Díceles Jesús: Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.
Ἀπεκρίθησαν καὶ εἶπον αὐτῷ, Ὁ πατὴρ ἡμῶν Ἀβραάμ ἐστιν. Λέγει αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς, Εἰ τέκνα τοῦ Ἀβραὰμ ἦτε, τὰ ἔργα τοῦ Ἀβραὰμ ἐποιεῖτε.
Apekrithēsan kai eipon autō, Ho patēr hēmōn Abraam estin. Legei autois ho Iēsous, Ei tekna tou Abraam ēte, ta erga tou Abraam epoieite.
Pero ahora quieren matarme a Mí, un Hombre que les ha dicho la verdad que oyó de Dios. Abraham no hizo eso.
Empero ahora procuráis matarme, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios: no hizo esto Abraham.
Νῦν δὲ ζητεῖτέ με ἀποκτεῖναι, ἄνθρωπον ὃς τὴν ἀλήθειαν ὑμῖν λελάληκα, ἣν ἤκουσα παρὰ τοῦ θεοῦ∙ τοῦτο Ἀβραὰμ οὐκ ἐποίησεν.
Nyn de zēteite me apokteinai, anthrōpon hos tēn alētheian hymin lelalēka, hēn ēkousa para tou theou; touto Abraam ouk epoiēsen.
Ustedes hacen las obras de su padre”. Ellos respondieron: “Nosotros no nacimos de una relación inmoral. Tenemos un solo Padre: Dios”.
Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Dijéronle entonces: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios.
Ὑμεῖς ποιεῖτε τὰ ἔργα τοῦ πατρὸς ὑμῶν. Εἶπον οὖν αὐτῷ, Ἡμεῖς ἐκ πορνείας οὐ γεγεννήμεθα∙ ἕνα πατέρα ἔχομεν, τὸν θεόν.
Hymeis poieite ta erga tou patros hymōn. Eipon oun autō, Hēmeis ek porneias ou gegennēmetha; hena patera echomen, ton theon.
Jesús les dijo: “Si Dios fuera su Padre, me amarían, porque Yo he venido de Dios y estoy aquí. No vine por Mi propia cuenta; Él me envió.
Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas él me envió.
Εἶπεν οὖν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς, Εἰ ὁ θεὸς πατὴρ ὑμῶν ἦν, ἠγαπᾶτε ἂν ἐμέ∙ ἐγὼ γὰρ ἐκ τοῦ θεοῦ ἐξῆλθον καὶ ἥκω∙ οὐδὲ γὰρ ἀπ’ ἐμαυτοῦ ἐλήλυθα, ἀλλ’ ἐκεῖνός με ἀπέστειλεν.
Eipen oun autois ho Iēsous, Ei ho theos patēr hymōn ēn, ēgapate an eme; egō gar ek tou theou exēlthon kai hēkō; oude gar ap’ emautou elēlytha, all’ ekeinos me apesteilen.
¿Por qué no entienden lo que digo? Porque no pueden escuchar Mi palabra.
¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? porque no podéis oir mi palabra.
Διὰ τί τὴν λαλιὰν τὴν ἐμὴν οὐ γινώσκετε; Ὅτι οὐ δύνασθε ἀκούειν τὸν λόγον τὸν ἐμόν.
Dia ti tēn lalian tēn emēn ou ginōskete? Hoti ou dynasthe akouein ton logon ton emon.
Ustedes son de su padre, el diablo, y quieren cumplir los deseos de su padre. Él fue asesino desde el principio y no se ha mantenido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, habla conforme a lo que es, porque es mentiroso y padre de la mentira.
Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. El, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
Ὑμεῖς ἐκ τοῦ πατρὸς τοῦ διαβόλου ἐστέ, καὶ τὰς ἐπιθυμίας τοῦ πατρὸς ὑμῶν θέλετε ποιεῖν. Ἐκεῖνος ἀνθρωποκτόνος ἦν ἀπ’ ἀρχῆς, καὶ ἐν τῇ ἀληθείᾳ οὐχ ἕστηκεν, ὅτι οὐκ ἔστιν ἀλήθεια ἐν αὐτῷ. Ὅταν λαλῇ τὸ ψεῦδος, ἐκ τῶν ἰδίων λαλεῖ∙ ὅτι ψεύστης ἐστὶν καὶ ὁ πατὴρ αὐτοῦ.
Hymeis ek tou patros tou diabolou este, kai tas epithymias tou patros hymōn thelete poiein. Ekeinos anthrōpoktonos ēn ap’ archēs, kai en tē alētheia ouch hestēken, hoti ouk estin alētheia en autō. Hotan lalē to pseudos, ek tōn idiōn lalei; hoti pseustēs estin kai ho patēr autou.
Pero a Mí, porque digo la verdad, no me creen.
Y porque yo digo verdad, no me creéis.
Ἐγὼ δὲ ὅτι τὴν ἀλήθειαν λέγω, οὐ πιστεύετέ μοι.
Egō de hoti tēn alētheian legō, ou pisteuete moi.
¿Quién de ustedes puede demostrar que he pecado? Si digo la verdad, ¿por qué no me creen?
¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?
Τίς ἐξ ὑμῶν ἐλέγχει με περὶ ἁμαρτίας; Εἰ δὲ ἀλήθειαν λέγω, διὰ τί ὑμεῖς οὐ πιστεύετέ μοι;
Tis ex hymōn elenchei me peri hamartias? Ei de alētheian legō, dia ti hymeis ou pisteuete moi?
Quien pertenece a Dios escucha las palabras de Dios. Ustedes no escuchan porque no pertenecen a Dios”.
El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.
Ὁ ὢν ἐκ τοῦ θεοῦ τὰ ῥήματα τοῦ θεοῦ ἀκούει∙ διὰ τοῦτο ὑμεῖς οὐκ ἀκούετε, ὅτι ἐκ τοῦ θεοῦ οὐκ ἐστέ.
Ho ōn ek tou theou ta rhēmata tou theou akouei; dia touto hymeis ouk akouete, hoti ek tou theou ouk este.
Los judíos le respondieron: “¿No tenemos razón al decir que eres samaritano y que tienes un demonio?”.
Respondieron entonces los Judíos, y dijéronle: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres Samaritano, y tienes demonio?
Ἀπεκρίθησαν οὖν οἱ Ἰουδαῖοι καὶ εἶπον αὐτῷ, Οὐ καλῶς λέγομεν ἡμεῖς ὅτι Σαμαρείτης εἶ σύ, καὶ δαιμόνιον ἔχεις;
Apekrithēsan oun hoi Ioudaioi kai eipon autō, Ou kalōs legomen hēmeis hoti Samareitēs ei sy, kai daimonion echeis?
Jesús contestó: “Yo no tengo un demonio. Honro a Mi Padre, pero ustedes me deshonran.
Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro á mi Padre; y vosotros me habéis deshonrado.
Ἀπεκρίθη Ἰησοῦς, Ἐγὼ δαιμόνιον οὐκ ἔχω, ἀλλὰ τιμῶ τὸν πατέρα μου, καὶ ὑμεῖς ἀτιμάζετέ με.
Apekrithē Iēsous, Egō daimonion ouk echō, alla timō ton patera mou, kai hymeis atimazete me.
Yo no busco Mi propia gloria. Hay Uno que la busca y que juzga.
Y no busco mi gloria: hay quien la busque, y juzgue.
Ἐγὼ δὲ οὐ ζητῶ τὴν δόξαν μου∙ ἔστιν ὁ ζητῶν καὶ κρίνων.
Egō de ou zētō tēn doxan mou; estin ho zētōn kai krinōn.
Les aseguro que es verdad: quien guarda Mi palabra jamás verá la muerte”.
De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no verá muerte para siempre.
Ἀμὴν ἀμὴν λέγω ὑμῖν, ἐάν τις τὸν λόγον τὸν ἐμὸν τηρήσῃ, θάνατον οὐ μὴ θεωρήσῃ εἰς τὸν αἰῶνα.
Amēn amēn legō hymin, ean tis ton logon ton emon tērēsē, thanaton ou mē theōrēsē eis ton aiōna.
Los judíos le dijeron: “¡Ahora sabemos que tienes un demonio! Abraham murió, y también los profetas, pero Tú dices: ‘Quien guarda Mi palabra jamás experimentará la muerte’.
Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas, y tú dices: El que guardare mi palabra, no gustará muerte para siempre.
Εἶπον οὖν αὐτῷ οἱ Ἰουδαῖοι, Νῦν ἐγνώκαμεν ὅτι δαιμόνιον ἔχεις. Ἀβραὰμ ἀπέθανεν καὶ οἱ προφῆται, καὶ σὺ λέγεις, Ἐάν τις τὸν λόγον μου τηρήσῃ, οὐ μὴ γεύσηται θανάτου εἰς τὸν αἰῶνα.
Eipon oun autō hoi Ioudaioi, Nyn egnōkamen hoti daimonion echeis. Abraam apethanen kai hoi prophētai, kai sy legeis, Ean tis ton logon mou tērēsē, ou mē geusētai thanatou eis ton aiōna.
¿Acaso eres mayor que nuestro padre Abraham, que murió? Los profetas también murieron. ¿Quién te crees?”.
¿Eres tú mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? y los profetas murieron: ¿quién te haces á ti mismo?
Μὴ σὺ μείζων εἶ τοῦ πατρὸς ἡμῶν Ἀβραάμ, ὅστις ἀπέθανεν; Καὶ οἱ προφῆται ἀπέθανον∙ τίνα σεαυτὸν σὺ ποιεῖς;
Mē sy meizōn ei tou patros hēmōn Abraam, hostis apethanen? Kai hoi prophētai apethanon; tina seauton sy poieis?
Jesús respondió: “Si Yo me glorifico a Mí mismo, Mi gloria no vale nada. Es Mi Padre quien me glorifica, Aquel de quien ustedes dicen: ‘Es nuestro Dios’.
Respondió Jesús: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios;
Ἀπεκρίθη Ἰησοῦς, Ἐὰν ἐγὼ δοξάζω ἐμαυτόν, ἡ δόξα μου οὐδέν ἐστιν∙ ἔστιν ὁ πατήρ μου ὁ δοξάζων με, ὃν ὑμεῖς λέγετε ὅτι Θεὸς ἡμῶν ἐστιν,
Apekrithē Iēsous, Ean egō doxazō emauton, hē doxa mou ouden estin; estin ho patēr mou ho doxazōn me, hon hymeis legete hoti Theos hēmōn estin,
Ustedes no lo han conocido, pero Yo lo conozco. Si dijera que no lo conozco, sería mentiroso como ustedes. Pero lo conozco y guardo Su palabra.
Y no le conocéis: mas yo le conozco; y si dijere que no le conozco, seré como vosotros mentiroso: mas le conozco, y guardo su palabra.
καὶ οὐκ ἐγνώκατε αὐτόν∙ ἐγὼ δὲ οἶδα αὐτόν, καὶ ἐὰν εἴπω ὅτι οὐκ οἶδα αὐτόν, ἔσομαι ὅμοιος ὑμῶν, ψεύστης∙ ἀλλ’ οἶδα αὐτόν, καὶ τὸν λόγον αὐτοῦ τηρῶ.
kai ouk egnōkate auton; egō de oida auton, kai ean eipō hoti ouk oida auton, esomai homoios hymōn, pseustēs; all’ oida auton, kai ton logon autou tērō.
Abraham, el padre de ustedes, se llenó de alegría ante la esperanza de ver Mi día. Lo vio y se alegró”.
Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó.
Ἀβραὰμ ὁ πατὴρ ὑμῶν ἠγαλλιάσατο ἵνα ἴδῃ τὴν ἡμέραν τὴν ἐμήν, καὶ εἶδεν καὶ ἐχάρη.
Abraam ho patēr hymōn ēgalliasato hina idē tēn hēmeran tēn emēn, kai eiden kai echarē.
Los judíos le dijeron: “No tienes ni cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?”.
Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años, ¿y has visto á Abraham?
Εἶπον οὖν οἱ Ἰουδαῖοι πρὸς αὐτόν, Πεντήκοντα ἔτη οὔπω ἔχεις, καὶ Ἀβραὰμ ἑώρακας;
Eipon oun hoi Ioudaioi pros auton, Pentēkonta etē oupō echeis, kai Abraam heōrakas?
Jesús les respondió: “Les aseguro que es verdad: antes de que Abraham llegara a existir, Yo soy”.
Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.
Εἶπεν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς, Ἀμὴν ἀμὴν λέγω ὑμῖν, πρὶν Ἀβραὰμ γενέσθαι, ἐγώ εἰμι.
Eipen autois ho Iēsous, Amēn amēn legō hymin, prin Abraam genesthai, egō eimi.
Nota: El griego contrasta Abraham llegó a existir con Yo soy, en presente. Se conserva ese contraste, decisivo para la afirmación de la existencia de Jesús anterior a Abraham.
Entonces recogieron piedras para tirárselas. Pero Jesús se ocultó y salió del templo, pasando por en medio de ellos, y siguió Su camino.
Tomaron entonces piedras para tirarle: mas Jesús se encubrió, y salió del templo; y atravesando por medio de ellos, se fué.
Ἦραν οὖν λίθους ἵνα βάλωσιν ἐπ’ αὐτόν∙ Ἰησοῦς δὲ ἐκρύβη, καὶ ἐξῆλθεν ἐκ τοῦ ἱεροῦ, διελθὼν διὰ μέσου αὐτῶν∙ καὶ παρῆγεν οὕτως.
Ēran oun lithous hina balōsin ep’ auton; Iēsous de ekrybē, kai exēlthen ek tou hierou, dielthōn dia mesou autōn; kai parēgen houtōs.