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Cómo usar el estudio de palabras griegas
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y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y enfermedades: María, llamada Magdalena, de quien habían salido siete demonios;
Reina-Valera 1909
Y algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la cual habían salido siete demonios,
Exēlthen ho speirōn tou speirai ton sporon autou. Kai en tō speirein auton, ho men epesen para tēn hodon, kai katepatēthē, kai ta peteina tou ouranou katephagen auto.
Él respondió: “A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del reino de Dios. A los demás se les habla en parábolas, para que, aunque miren, no vean, y aunque oigan, no comprendan.
Reina-Valera 1909
Y él dijo: A vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios; mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.
Ho de eipen, Hymin dedotai gnōnai ta mystēria tēs basileias tou theou; tois de loipois en parabolais, hina blepontes mē blepōsin, kai akouontes mē syniōsin.
Los del terreno rocoso reciben la palabra con alegría al escucharla, pero no tienen raíz. Creen por un tiempo y, cuando llega la prueba, se apartan.
Reina-Valera 1909
Y los de sobre la piedra, son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; mas éstos no tienen raíces; que á tiempo creen, y en el tiempo de la tentación se apartan.
Hoi de epi tēs petras hoi, hotan akousōsin, meta charas dechontai ton logon, kai houtoi rhizan ouk echousin, hoi pros kairon pisteuousin, kai en kairō peirasmou aphistantai.
Nota: Se conservan las expresiones ‘creen por un tiempo’ y ‘se apartan’. La explicación de la parábola no debe sustituirse por una fórmula teológica añadida.
La semilla entre espinos representa a quienes escuchan, pero al seguir su camino quedan ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a dar fruto maduro.
Reina-Valera 1909
Y la que cayó entre las espinas, éstos son los que oyeron; mas yéndose, son ahogados de los cuidados y de las riquezas y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto.
To de eis tas akanthas peson, houtoi eisin hoi akousantes, kai hypo merimnōn kai ploutou kai hēdonōn tou biou poreuomenoi sympnigontai, kai ou telesphorousin.
Kai egeneto en mia tōn hēmerōn, kai autos enebē eis ploion kai hoi mathētai autou, kai eipen pros autous, Dielthōmen eis to peran tēs limnēs. Kai anēchthēsan.
Se acercaron y lo despertaron: “¡Maestro, Maestro, nos hundimos!” Él se levantó, reprendió al viento y al oleaje, y estos cesaron. Todo quedó en calma.
Reina-Valera 1909
Y llegándose á él, le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado él, increpó al viento y á la tempestad del agua; y cesaron, y fué hecha bonanza.
Proselthontes de diēgeiran auton, legontes, Epistata, epistata, apollymetha. Ho de egertheis epetimēsen tō anemō kai tō klydōni tou hydatos; kai epausanto, kai egeneto galēnē.
Entonces les preguntó: “¿Dónde está su fe?” Llenos de temor y asombro, se decían: “¿Quién es este, que hasta manda al viento y al agua, y lo obedecen?”
Reina-Valera 1909
Y les dijo: ¿Qué es de vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, diciendo los unos á los otros: ¿Quién es éste, que aun á los vientos y al agua manda, y le obedecen?
Eipen de autois, Pou estin hē pistis hymōn? Phobēthentes de ethaumasan, legontes pros allēlous, Tis ara houtos estin, hoti kai tois anemois epitassei kai tō hydati, kai hypakouousin autō?
Al bajar Jesús a tierra, le salió al encuentro un hombre de la ciudad que desde hacía mucho tiempo tenía demonios. No usaba ropa ni vivía en una casa, sino entre las tumbas.
Reina-Valera 1909
Y saliendo él á tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo; y no vestía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros.
Exelthonti de autō epi tēn gēn, hypēntēsen autō anēr tis ek tēs poleōs, hos eichen daimonia ek chronōn hikanōn, kai himation ouk enedidysketo, kai en oikia ouk emenen, all’ en tois mnēmasin.
Al ver a Jesús, gritó, se postró ante Él y exclamó: “¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡Te ruego que no me atormentes!”
Reina-Valera 1909
El cual, como vió á Jesús, exclamó y se postró delante de él, y dijo á gran voz: ¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Ruégote que no me atormentes.
Idōn de ton Iēsoun, kai anakraxas, prosepesen autō, kai phōnē megalē eipen, Ti emoi kai soi, Iēsou, huie tou theou tou hypsistou? Deomai sou, mē me basanisēs.
Es que Jesús le había ordenado al espíritu impuro que saliera del hombre. Muchas veces se había apoderado de él. Aunque lo vigilaban y sujetaban con cadenas y grilletes, rompía las ataduras, y el demonio lo arrastraba a lugares desiertos.
Reina-Valera 1909
(Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de mucho tiempo le arrebataba; y le guardaban preso con cadenas y grillos; mas rompiendo las prisiones, era agitado del demonio por los desiertos.)
Parēngeilen gar tō pneumati tō akathartō exelthein apo tou anthrōpou; pollois gar chronois synērpakei auton, kai edesmeito halysesin kai pedais phylassomenos, kai diarrēssōn ta desma ēlauneto hypo tou daimonos eis tas erēmous.
La gente salió a ver lo ocurrido. Llegaron a Jesús y encontraron al hombre de quien habían salido los demonios sentado a Sus pies, vestido y en su sano juicio. Y tuvieron miedo.
Reina-Valera 1909
Y salieron á ver lo que había acontecido; y vinieron á Jesús, y hallaron sentado al hombre de quien habían salido los demonios, vestido, y en su juicio, á los pies de Jesús; y tuvieron miedo.
Exēlthon de idein to gegonos; kai ēlthon pros ton Iēsoun, kai heuron kathēmenon ton anthrōpon aph’ hou ta daimonia exelēlythei, himatismenon kai sōphronounta, para tous podas tou Iēsou; kai ephobēthēsan.
Entonces toda la gente de la región de los gadarenos le pidió a Jesús que se fuera, porque estaban dominados por un gran temor. Él subió a la barca y regresó.
Reina-Valera 1909
Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos alrededor, le rogaron que se fuese de ellos; porque tenían gran temor. Y él, subiendo en el barco, volvióse.
Kai ērōtēsan auton hapan to plēthos tēs perichōrou tōn Gadarēnōn apelthein ap’ autōn, hoti phobō megalō syneichonto; autos de embas eis to ploion hypestrepsen.
“Vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho por ti”. Él se fue anunciando por toda la ciudad lo que Jesús había hecho por él.
Reina-Valera 1909
Vuélvete á tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fué, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.
Kai idou, ēlthen anēr hō onoma Iaeiros, kai autos archōn tēs synagōgēs hypērchen, kai pesōn para tous podas tou Iēsou parekalei auton eiselthein eis ton oikon autou;
Jesús preguntó: “¿Quién Me tocó?” Como todos lo negaban, Pedro y los que estaban con él dijeron: “Maestro, la multitud Te rodea y Te aprieta, ¿y preguntas quién Te tocó?”
Reina-Valera 1909
Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?
Kai eipen ho Iēsous, Tis ho hapsamenos mou? Arnoumenōn de pantōn, eipen ho Petros kai hoi met’ autou, Epistata, hoi ochloi synechousin se kai apothlibousin, kai legeis, Tis ho hapsamenos mou?
Al darse cuenta de que no podía pasar inadvertida, la mujer se acercó temblando y se postró ante Él. Delante de todo el pueblo contó por qué lo había tocado y cómo había quedado sana al instante.
Reina-Valera 1909
Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino temblando, y postrándose delante de él declaróle delante de todo el pueblo la causa por qué le había tocado, y cómo luego había sido sana.