Jesús continuó hablándoles por medio de parábolas:
Y RESPONDIENDO Jesús, les volvió á hablar en parábolas, diciendo:
Καὶ ἀποκριθεὶς ὁ Ἰησοῦς πάλιν εἶπεν αὐτοῖς ἐν παραβολαῖς, λέγων,
Kai apokritheis ho Iēsous palin eipen autois en parabolais, legōn,
Quién, qué, por qué, cuándo, dónde y cómo — introducción al libro
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Conozca las fuentes y la cobertura →Jesús continuó hablándoles por medio de parábolas:
Y RESPONDIENDO Jesús, les volvió á hablar en parábolas, diciendo:
Καὶ ἀποκριθεὶς ὁ Ἰησοῦς πάλιν εἶπεν αὐτοῖς ἐν παραβολαῖς, λέγων,
Kai apokritheis ho Iēsous palin eipen autois en parabolais, legōn,
“El reino de los cielos puede compararse con un rey que preparó una celebración de bodas para su hijo.
El reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que hizo bodas á su hijo;
Ὡμοιώθη ἡ βασιλεία τῶν οὐρανῶν ἀνθρώπῳ βασιλεῖ, ὅστις ἐποίησεν γάμους τῷ υἱῷ αὐτοῦ∙
Hōmoiōthē hē basileia tōn ouranōn anthrōpō basilei, hostis epoiēsen gamous tō huiō autou;
Envió a sus siervos a llamar a los que ya habían sido invitados a la boda, pero ellos no quisieron venir.
Y envió sus siervos para que llamasen los llamados á las bodas; mas no quisieron venir.
καὶ ἀπέστειλεν τοὺς δούλους αὐτοῦ καλέσαι τοὺς κεκλημένους εἰς τοὺς γάμους, καὶ οὐκ ἤθελον ἐλθεῖν.
kai apesteilen tous doulous autou kalesai tous keklēmenous eis tous gamous, kai ouk ēthelon elthein.
Entonces envió a otros siervos con este mensaje:
‘Digan a los invitados: “Miren, he preparado el banquete. Mis toros y mis animales engordados ya han sido sacrificados, y todo está listo. ¡Vengan a la celebración de bodas!”’
Volvió á enviar otros siervos, diciendo: Decid á los llamados: He aquí, mi comida he aparejado; mis toros y animales engordados son muertos, y todo está prevenido: venid á las bodas.
Πάλιν ἀπέστειλεν ἄλλους δούλους, λέγων, Εἴπατε τοῖς κεκλημένοις. Ἰδού, τὸ ἄριστόν μου ἡτοίμασα, οἱ ταῦροί μου καὶ τὰ σιτιστὰ τεθυμένα, καὶ πάντα ἕτοιμα∙ δεῦτε εἰς τοὺς γάμους.
Palin apesteilen allous doulous, legōn, Eipate tois keklēmenois. Idou, to ariston mou hētoimasa, hoi tauroi mou kai ta sitista tethymena, kai panta hetoima; deute eis tous gamous.
Pero ellos no hicieron caso. Cada uno siguió por su propio camino: uno se fue a su campo y otro a su negocio.
Mas ellos no se cuidaron, y se fueron, uno á su labranza, y otro á sus negocios;
Οἱ δὲ ἀμελήσαντες ἀπῆλθον, ὁ μὲν εἰς τὸν ἴδιον ἀγρόν, ὁ δὲ εἰς τὴν ἐμπορίαν αὐτοῦ∙
Hoi de amelēsantes apēlthon, ho men eis ton idion agron, ho de eis tēn emporian autou;
Los demás capturaron a los siervos del rey, los maltrataron y los mataron.
Y otros, tomando á sus siervos, los afrentaron y los mataron.
οἱ δὲ λοιποὶ κρατήσαντες τοὺς δούλους αὐτοῦ ὕβρισαν καὶ ἀπέκτειναν.
hoi de loipoi kratēsantes tous doulous autou hybrisan kai apekteinan.
El rey se enfureció. Envió sus ejércitos, destruyó a aquellos asesinos y quemó su ciudad.
Y el rey, oyendo esto, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó á aquellos homicidas, y puso fuego á su ciudad.
Καὶ ἀκούσας ὁ βασιλεὺς ἐκεῖνος ὠργίσθη, καὶ πέμψας τὰ στρατεύματα αὐτοῦ ἀπώλεσεν τοὺς φονεῖς ἐκείνους, καὶ τὴν πόλιν αὐτῶν ἐνέπρησεν.
Kai akousas ho basileus ekeinos ōrgisthē, kai pempsas ta strateumata autou apōlesen tous phoneis ekeinous, kai tēn polin autōn eneprēsen.
Entonces dijo a sus siervos:
‘La celebración de bodas está preparada, pero los que habían sido invitados no eran dignos.
Entonces dice á sus siervos: Las bodas á la verdad están aparejadas; mas los que eran llamados no eran dignos.
Τότε λέγει τοῖς δούλοις αὐτοῦ, Ὁ μὲν γάμος ἕτοιμός ἐστιν, οἱ δὲ κεκλημένοι οὐκ ἦσαν ἄξιοι.
Tote legei tois doulois autou, Ho men gamos hetoimos estin, hoi de keklēmenoi ouk ēsan axioi.
Vayan, entonces, a los lugares donde los caminos salen de la ciudad e inviten a la boda a todos los que encuentren’.
Id pues á las salidas de los caminos, y llamad á las bodas á cuantos hallareis.
Πορεύεσθε οὖν ἐπὶ τὰς διεξόδους τῶν ὁδῶν, καὶ ὅσους ἂν εὕρητε, καλέσατε εἰς τοὺς γάμους.
Poreuesthe oun epi tas diexodous tōn hodōn, kai hosous an heurēte, kalesate eis tous gamous.
Los siervos salieron por los caminos y reunieron a quienes encontraron, tanto malos como buenos, hasta que el salón de bodas quedó lleno de invitados.
Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron á todos los que hallaron, juntamente malos y buenos: y las bodas fueron llenas de convidados.
Καὶ ἐξελθόντες οἱ δοῦλοι ἐκεῖνοι εἰς τὰς ὁδοὺς συνήγαγον πάντας ὅσους εὗρον, πονηρούς τε καὶ ἀγαθούς∙ καὶ ἐπλήσθη ὁ γάμος ἀνακειμένων.
Kai exelthontes hoi douloi ekeinoi eis tas hodous synēgagon pantas hosous heuron, ponērous te kai agathous; kai eplēsthē ho gamos anakeimenōn.
Pero cuando el rey entró para ver a los invitados, encontró allí a un hombre que no estaba vestido apropiadamente para la boda.
Y entró el rey para ver los convidados, y vió allí un hombre no vestido de boda.
Εἰσελθὼν δὲ ὁ βασιλεὺς θεάσασθαι τοὺς ἀνακειμένους εἶδεν ἐκεῖ ἄνθρωπον οὐκ ἐνδεδυμένον ἔνδυμα γάμου∙
Eiselthōn de ho basileus theasasthai tous anakeimenous eiden ekei anthrōpon ouk endedymenon endyma gamou;
Le preguntó:
‘Amigo, ¿cómo entraste aquí sin ropa apropiada para la boda?’
El hombre se quedó sin respuesta.
Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca.
καὶ λέγει αὐτῷ, Ἑταῖρε, πῶς εἰσῆλθες ὧδε μὴ ἔχων ἔνδυμα γάμου; Ὁ δὲ ἐφιμώθη.
kai legei autō, Hetaire, pōs eisēlthes hōde mē echōn endyma gamou? Ho de ephimōthē.
Entonces el rey dijo a sus siervos:
‘Átenlo de pies y manos, llévenselo y arrójenlo a la oscuridad de afuera. Allí habrá llanto y rechinar de dientes’.
Entonces el rey dijo á los que servían: Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.
Τότε εἶπεν ὁ βασιλεὺς τοῖς διακόνοις, Δήσαντες αὐτοῦ πόδας καὶ χεῖρας, ἄρατε αὐτὸν καὶ ἐκβάλετε εἰς τὸ σκότος τὸ ἐξώτερον∙ ἐκεῖ ἔσται ὁ κλαυθμὸς καὶ ὁ βρυγμὸς τῶν ὀδόντων.
Tote eipen ho basileus tois diakonois, Dēsantes autou podas kai cheiras, arate auton kai ekbalete eis to skotos to exōteron; ekei estai ho klauthmos kai ho brygmos tōn odontōn.
Muchos reciben el llamado, pero pocos han sido escogidos”.
Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.
Πολλοὶ γάρ εἰσιν κλητοί, ὀλίγοι δὲ ἐκλεκτοί.
Polloi gar eisin klētoi, oligoi de eklektoi.
Entonces los fariseos se retiraron y planearon cómo atrapar a Jesús en algo que dijera.
Entonces, idos los Fariseos, consultaron cómo le tomarían en alguna palabra.
Τότε πορευθέντες οἱ Φαρισαῖοι συμβούλιον ἔλαβον ὅπως αὐτὸν παγιδεύσωσιν ἐν λόγῳ.
Tote poreuthentes hoi Pharisaioi symboulion elabon hopōs auton pagideusōsin en logō.
Le enviaron a algunos de sus discípulos junto con unos herodianos.
“Maestro”, dijeron, “sabemos que eres veraz y que enseñas fielmente el camino de Dios. No te dejas influir por la posición de nadie, porque no haces distinciones entre las personas.
Y envían á él los discípulos de ellos, con los Herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amador de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te curas de nadie, porque no tienes acepción de persona de hombres.
Καὶ ἀποστέλλουσιν αὐτῷ τοὺς μαθητὰς αὐτῶν μετὰ τῶν Ἡρῳδιανῶν, λέγοντες, Διδάσκαλε, οἴδαμεν ὅτι ἀληθὴς εἶ, καὶ τὴν ὁδὸν τοῦ θεοῦ ἐν ἀληθείᾳ διδάσκεις, καὶ οὐ μέλει σοι περὶ οὐδενός∙ οὐ γὰρ βλέπεις εἰς πρόσωπον ἀνθρώπων.
Kai apostellousin autō tous mathētas autōn meta tōn Hērōdianōn, legontes, Didaskale, oidamen hoti alēthēs ei, kai tēn hodon tou theou en alētheia didaskeis, kai ou melei soi peri oudenos; ou gar blepeis eis prosōpon anthrōpōn.
Dinos, entonces, qué piensas: ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no?”
Dinos pues, ¿qué te parece? ¿es lícito dar tributo á César, ó no?
Εἰπὲ οὖν ἡμῖν, τί σοι δοκεῖ; Ἔξεστιν δοῦναι κῆνσον Καίσαρι, ἢ οὔ;
Eipe oun hēmin, ti soi dokei? Exestin dounai kēnson Kaisari, ē ou?
Pero Jesús conocía la mala intención de ellos.
“¿Por qué me ponen a prueba, hipócritas?
Mas Jesús, entendida la malicia de ellos, les dice: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?
Γνοὺς δὲ ὁ Ἰησοῦς τὴν πονηρίαν αὐτῶν εἶπεν, Τί με πειράζετε, ὑποκριταί;
Gnous de ho Iēsous tēn ponērian autōn eipen, Ti me peirazete, hypokritai?
Muéstrenme la moneda con la que se paga el impuesto”.
Ellos le llevaron un denario.
Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario.
Ἐπιδείξατέ μοι τὸ νόμισμα τοῦ κήνσου. Οἱ δὲ προσήνεγκαν αὐτῷ δηνάριον.
Epideixate moi to nomisma tou kēnsou. Hoi de prosēnenkan autō dēnarion.
Jesús les preguntó:
“¿De quién son esta imagen y esta inscripción?”
Entonces les dice: ¿Cúya es esta figura, y lo que está encima escrito?
Καὶ λέγει αὐτοῖς, Τίνος ἡ εἰκὼν αὕτη καὶ ἡ ἐπιγραφή;
Kai legei autois, Tinos hē eikōn hautē kai hē epigraphē?
“Del César”, respondieron.
Entonces Jesús les dijo:
“Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”.
Dícenle: De César. Y díceles: Pagad pues á César lo que es de César, y á Dios lo que es de Dios.
Λέγουσιν αὐτῷ, Καίσαρος. Τότε λέγει αὐτοῖς, Ἀπόδοτε οὖν τὰ Καίσαρος Καίσαρι, καὶ τὰ τοῦ θεοῦ τῷ θεῷ.
Legousin autō, Kaisaros. Tote legei autois, Apodote oun ta Kaisaros Kaisari, kai ta tou theou tō theō.
Al escuchar Su respuesta, quedaron asombrados. Entonces lo dejaron y se fueron.
Y oyendo esto, se maravillaron; y dejándole se fueron.
Καὶ ἀκούσαντες ἐθαύμασαν∙ καὶ ἀφέντες αὐτὸν ἀπῆλθον.
Kai akousantes ethaumasan; kai aphentes auton apēlthon.
Ese mismo día se acercaron a Jesús algunos saduceos, quienes dicen que no hay resurrección, y le plantearon una pregunta:
Aquel día llegaron á él los Saduceos, que dicen no haber resurrección, y le preguntaron,
Ἐν ἐκείνῃ τῇ ἡμέρᾳ προσῆλθον αὐτῷ Σαδδουκαῖοι, οἱ λέγοντες μὴ εἶναι ἀνάστασιν, καὶ ἐπηρώτησαν αὐτόν,
En ekeinē tē hēmera prosēlthon autō Saddoukaioi, hoi legontes mē einai anastasin, kai epērōtēsan auton,
“Maestro, Moisés dijo que si un hombre muere sin tener hijos, su hermano debe casarse con la viuda para dar descendencia a su hermano fallecido.
Diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y despertará simiente á su hermano.
λέγοντες, Διδάσκαλε, Μωσῆς εἶπεν, Ἐάν τις ἀποθάνῃ μὴ ἔχων τέκνα, ἐπιγαμβρεύσει ὁ ἀδελφὸς αὐτοῦ τὴν γυναῖκα αὐτοῦ, καὶ ἀναστήσει σπέρμα τῷ ἀδελφῷ αὐτοῦ.
legontes, Didaskale, Mōsēs eipen, Ean tis apothanē mē echōn tekna, epigambreusei ho adelphos autou tēn gynaika autou, kai anastēsei sperma tō adelphō autou.
Entre nosotros vivían siete hermanos. El mayor se casó, pero murió sin tener hijos, de modo que su viuda quedó para el hermano siguiente.
Fueron pues, entre nosotros siete hermanos: y el primero tomó mujer, y murió; y no teniendo generación, dejó su mujer á su hermano.
Ἦσαν δὲ παρ’ ἡμῖν ἑπτὰ ἀδελφοί∙ καὶ ὁ πρῶτος γαμήσας ἐτελεύτησεν∙ καὶ μὴ ἔχων σπέρμα, ἀφῆκεν τὴν γυναῖκα αὐτοῦ τῷ ἀδελφῷ αὐτοῦ.
Ēsan de par’ hēmin hepta adelphoi; kai ho prōtos gamēsas eteleutēsen; kai mē echōn sperma, aphēken tēn gynaika autou tō adelphō autou.
Lo mismo sucedió con el segundo, luego con el tercero, y finalmente con los siete.
De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta los siete.
Ὁμοίως καὶ ὁ δεύτερος, καὶ ὁ τρίτος, ἕως τῶν ἑπτά.
Homoiōs kai ho deuteros, kai ho tritos, heōs tōn hepta.
Después de todos ellos, murió también la mujer.
Y después de todos murió también la mujer.
Ὕστερον δὲ πάντων ἀπέθανεν καὶ ἡ γυνή.
Hysteron de pantōn apethanen kai hē gynē.
Entonces, en la resurrección, ¿de cuál de los siete será esposa? Porque todos estuvieron casados con ella”.
En la resurrección pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer? porque todos la tuvieron.
Ἐν τῇ οὖν ἀναστάσει, τίνος τῶν ἑπτὰ ἔσται γυνή; Πάντες γὰρ ἔσχον αὐτήν.
En tē oun anastasei, tinos tōn hepta estai gynē? Pantes gar eschon autēn.
Jesús les respondió:
“Están equivocados porque no comprenden las Escrituras ni el poder de Dios.
Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis ignorando las Escrituras, y el poder de Dios.
Ἀποκριθεὶς δὲ ὁ Ἰησοῦς εἶπεν αὐτοῖς, Πλανᾶσθε, μὴ εἰδότες τὰς γραφάς, μηδὲ τὴν δύναμιν τοῦ θεοῦ.
Apokritheis de ho Iēsous eipen autois, Planasthe, mē eidotes tas graphas, mēde tēn dynamin tou theou.
En la resurrección, las personas no se casan ni son dadas en matrimonio, sino que son como los ángeles de Dios en el cielo.
Porque en la resurrección, ni los hombres tomarán mujeres, ni las mujeres maridos; mas son como los ángeles de Dios en el cielo.
Ἐν γὰρ τῇ ἀναστάσει οὔτε γαμοῦσιν, οὔτε ἐκγαμίζονται, ἀλλ’ ὡς ἄγγελοι τοῦ θεοῦ ἐν οὐρανῷ εἰσιν.
En gar tē anastasei oute gamousin, oute ekgamizontai, all’ hōs angeloi tou theou en ouranō eisin.
En cuanto a que los muertos resucitan, ¿nunca han leído las palabras que Dios les dirigió?
Y de la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os es dicho por Dios, que dice:
Περὶ δὲ τῆς ἀναστάσεως τῶν νεκρῶν, οὐκ ἀνέγνωτε τὸ ῥηθὲν ὑμῖν ὑπὸ τοῦ θεοῦ, λέγοντος,
Peri de tēs anastaseōs tōn nekrōn, ouk anegnōte to rhēthen hymin hypo tou theou, legontos,
‘Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob’? Él no es Dios de muertos; es Dios de vivos”.
Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.
Ἐγώ εἰμι ὁ θεὸς Ἀβραάμ, καὶ ὁ θεὸς Ἰσαάκ, καὶ ὁ θεὸς Ἰακώβ; Οὐκ ἔστιν ὁ θεὸς θεὸς νεκρῶν, ἀλλὰ ζώντων.
Egō eimi ho theos Abraam, kai ho theos Isaak, kai ho theos Iakōb? Ouk estin ho theos theos nekrōn, alla zōntōn.
Cuando las multitudes escucharon esto, quedaron asombradas por Su enseñanza.
Y oyendo esto las gentes, estaban atónitas de su doctrina.
Καὶ ἀκούσαντες οἱ ὄχλοι ἐξεπλήσσοντο ἐπὶ τῇ διδαχῇ αὐτοῦ.
Kai akousantes hoi ochloi exeplēssonto epi tē didachē autou.
Cuando los fariseos supieron que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron.
Entonces los Fariseos, oyendo que había cerrado la boca á los Saduceos, se juntaron á una.
Οἱ δὲ Φαρισαῖοι, ἀκούσαντες ὅτι ἐφίμωσεν τοὺς Σαδδουκαίους, συνήχθησαν ἐπὶ τὸ αὐτό.
Hoi de Pharisaioi, akousantes hoti ephimōsen tous Saddoukaious, synēchthēsan epi to auto.
Uno de ellos, experto en la Ley, le hizo una pregunta para ponerlo a prueba:
Y preguntó uno de ellos, intérprete de la ley, tentándole y diciendo:
Καὶ ἐπηρώτησεν εἷς ἐξ αὐτῶν νομικός, πειράζων αὐτόν, καὶ λέγων,
Kai epērōtēsen heis ex autōn nomikos, peirazōn auton, kai legōn,
“Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”
Maestro, ¿cuál es el mandamiento grande en la ley?
Διδάσκαλε, ποία ἐντολὴ μεγάλη ἐν τῷ νόμῳ;
Didaskale, poia entolē megalē en tō nomō?
Jesús le respondió:
“‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente’.
Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente.
Ὁ δὲ Ἰησοῦς ἔφη αὐτῷ, Ἀγαπήσεις κύριον τὸν θεόν σου, ἐν ὅλῃ καρδίᾳ σου, καὶ ἐν ὅλῃ ψυχῇ σου, καὶ ἐν ὅλῃ τῇ διανοίᾳ σου.
Ho de Iēsous ephē autō, Agapēseis kyrion ton theon sou, en holē kardia sou, kai en holē psychē sou, kai en holē tē dianoia sou.
Este es el primero y el más grande de los mandamientos.
Este es el primero y el grande mandamiento.
Αὕτη ἐστὶν πρώτη καὶ μεγάλη ἐντολή.
Hautē estin prōtē kai megalē entolē.
El segundo mandamiento se parece al primero: ‘Ama a tu prójimo como te amas a ti mismo’.
Y el segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo.
Δευτέρα δὲ ὁμοία αὐτῇ, Ἀγαπήσεις τὸν πλησίον σου ὡς σεαυτόν.
Deutera de homoia autē, Agapēseis ton plēsion sou hōs seauton.
Toda la Ley y los Profetas se sostienen sobre estos dos mandamientos”.
De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Ἐν ταύταις ταῖς δυσὶν ἐντολαῖς ὅλος ὁ νόμος καὶ οἱ προφῆται κρέμανται.
En tautais tais dysin entolais holos ho nomos kai hoi prophētai kremantai.
Mientras los fariseos todavía estaban reunidos, Jesús les hizo una pregunta:
Y estando juntos los Fariseos, Jesús les preguntó,
Συνηγμένων δὲ τῶν Φαρισαίων, ἐπηρώτησεν αὐτοὺς ὁ Ἰησοῦς,
Synēgmenōn de tōn Pharisaiōn, epērōtēsen autous ho Iēsous,
“¿Qué piensan acerca del Cristo? ¿De quién es Hijo?”
“De David”, respondieron.
Diciendo: ¿Qué os parece del Cristo? ¿de quién es Hijo? Dícenle: De David.
λέγων, Τί ὑμῖν δοκεῖ περὶ τοῦ χριστοῦ; Τίνος υἱός ἐστιν; Λέγουσιν αὐτῷ, Τοῦ Δαυίδ.
legōn, Ti hymin dokei peri tou christou? Tinos huios estin? Legousin autō, Tou Dauid.
Jesús les preguntó:
“Entonces, ¿cómo es que David, hablando por el Espíritu, lo llama ‘Señor’ cuando dice:
El les dice: ¿Pues cómo David en Espíritu le llama Señor, diciendo:
Λέγει αὐτοῖς, Πῶς οὖν Δαυὶδ ἐν πνεύματι κύριον αὐτὸν καλεῖ, λέγων,
Legei autois, Pōs oun Dauid en pneumati kyrion auton kalei, legōn,
‘El Señor dijo a mi Señor:
“Siéntate a Mi derechahasta que ponga a Tus enemigoscomo estrado bajo Tus pies”’?
Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies?
Εἶπεν ὁ κύριος τῷ κυρίῳ μου, Κάθου ἐκ δεξιῶν μου, ἕως ἂν θῶ τοὺς ἐχθρούς σου ὑποπόδιον τῶν ποδῶν σου;
Eipen ho kyrios tō kyriō mou, Kathou ek dexiōn mou, heōs an thō tous echthrous sou hypopodion tōn podōn sou?
Si David lo llama ‘Señor’, ¿cómo puede ser solamente su Hijo?”
Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su Hijo?
Εἰ οὖν Δαυὶδ καλεῖ αὐτὸν κύριον, πῶς υἱὸς αὐτοῦ ἐστιν;
Ei oun Dauid kalei auton kyrion, pōs huios autou estin?
Nadie pudo responderle una sola palabra. Y desde aquel día, nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Y nadie le podía responder palabra; ni osó alguno desde aquel día preguntarle más.
Καὶ οὐδεὶς ἐδύνατο αὐτῷ ἀποκριθῆναι λόγον∙ οὐδὲ ἐτόλμησέν τις ἀπ’ ἐκείνης τῆς ἡμέρας ἐπερωτῆσαι αὐτὸν οὐκέτι.
Kai oudeis edynato autō apokrithēnai logon; oude etolmēsen tis ap’ ekeinēs tēs hēmeras eperōtēsai auton ouketi.